No concedas sueño a tus ojos, Ni adormecimiento a tus párpados.
No des sueño a tus ojos, Ni a tus párpados adormecimiento;
No postergues el asunto; ¡hazlo enseguida! No descanses hasta haberlo realizado.
¡No concedas sueño a tus ojos ni descanso a tus párpados;'
no concedas sueño a tus ojos ni descanso a tus párpados;
No des sueño a tus ojos, ni adormecimiento a tus párpados.
Que no te agarren de tonto;
Ciertamente no concederé sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,
Ciertamente huiría lejos, Moraría en el desierto. Selah
Haz esto ahora hijo mío, y líbrate, Ya que has caído en la mano de tu prójimo: Ve, humíllate, e importuna a tu prójimo.
Todo cuanto halle hacer tu mano, hazlo con tus fuerzas, porque en el Seol, adonde vas, no hay obra ni propósito, ni conocimiento ni sabiduría.
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