La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Proverbios 30:10 - La Biblia Textual 3a Edicion

No acuses al siervo ante su señor, No sea que te maldiga, y seas hallado culpable.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

No acuses al siervo ante su señor, No sea que te maldiga, y lleves el castigo.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Nunca difames al empleado ante su patrón, porque te maldecirá, y sufrirás las consecuencias.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

No acuses a un sirviente ante su patrón: si te maldijera, lo tendrías bien merecido.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

No calumnies a un siervo ante su señor, no sea que te maldiga y lo pases mal.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

No acuses al siervo ante su señor, no sea que te maldiga, y seas hallado culpable.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»No hables mal de un esclavo ante su amo, porque el esclavo podría hablar mal de ti y quedarás en ridículo ante todos.

Ver Capítulo
Otras versiones



Proverbios 30:10
18 Referencias Cruzadas  

Y percibió YHVH el aroma aplacador,° y dijo YHVH en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud. No volveré, por tanto, a cortar a todo ser viviente como acabo de hacerlo.


El que acapara trigo será maldecido por el pueblo, Pero la cabeza de quien lo vende obtendrá bendición.


El que da al pobre no pasará necesidad, Pero el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.


No hagas caso de todo lo que se habla, ni escuches a tu siervo cuando te maldice,


Entonces ellos contestaron al rey, diciendo: aquel Daniel, que es de los hijos de los judíos cautivos, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que hace su petición tres veces al día.


Luego el rey dio orden, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres, y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y los descuartizaron.


¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Para su señor está firme o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para mantenerlo firme.


Guárdate que no haya en tu corazón alguna intención maligna, y te digas: Se acerca el año séptimo, año de remisión. Y mires con malos ojos a tu hermano pobre para no darle, y clame contra ti a YHVH, y sea en ti pecado.


No entregarás a su amo el esclavo que, huyendo de él, se refugie contigo.


En seguida dijo David a Saúl: ¿Por qué escuchas palabras de hombres que dicen: He aquí, David procura tu mal?


Ahora pues, ruego a mi señor el rey que escuche las palabras de su siervo. Si es YHVH quien te ha incitado contra mí, respire aplacado° el olor de una ofrenda; pero si son los hombres, ¡malditos sean ante YHVH!, pues me han desterrado hoy, privándome de participar en la heredad de YHVH, al decir: ¡Vete a servir a otros dioses!


Y David le dijo: ¿Me conducirás tú hasta esa banda? Y él respondió: Júrame por ’Elohim que no me matarás ni me entregarás en mano de mi amo, y yo te conduciré a esa banda.