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Proverbios 3:21 - La Biblia Textual 3a Edicion

Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos, Guarda la prudencia y el discernimiento,

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Biblia Reina Valera 1960

Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; Guarda la ley y el consejo,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Hijo mío, no pierdas de vista el sentido común ni el discernimiento. Aférrate a ellos,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Actúa siempre, hijo mío, con prudencia y reflexión: es algo que no debes olvidar.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Hijo mío, ten prudencia y reflexión: que no se aparten de tus ojos;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la sana sabiduría y la discreción;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Querido jovencito, aprende a tomar buenas decisiones y piensa bien lo que haces.

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Otras versiones



Proverbios 3:21
18 Referencias Cruzadas  

Para dar sagacidad al incauto, Y a los jóvenes ciencia y discreción,


El hombre esquivo anda en pos de sus caprichos, Y se encoleriza contra todo buen consejo.


El que adquiere cordura se ama a sí mismo, Al que guarda la prudencia le irá bien.


Él atesora el acierto para los hombres rectos, Es escudo al que anda en integridad.


No se aparten de tus ojos, Guárdalas en medio de tu corazón.


No la° abandones, y ella te guardará, Ámala, y te preservará.


Para que guardes discreción, Y tus labios conserven ciencia:


Mío es el consejo y la intuición, Mía es la inteligencia y mía la fortaleza.


Decía entonces Jesús a los judíos que le° habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos;


Por tanto, guárdate a ti mismo, y guarda mucho tu alma. No olvides las cosas que vieron tus ojos, ni se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida. Las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos.


No se aparte de tu boca el libro de esta Ley. De día y de noche meditarás° en él, para que cuides de hacer conforme a todo aquello que está en él escrito, porque entonces harás próspero tu camino, y tendrás buen éxito.


Lo que vosotros oísteis desde un principio, permanezca en vosotros. Si lo que oísteis desde un principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.


Aunque en cuanto a vosotros, la unción que de Él habéis recibido, permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que° nadie os enseñe, sino que así como su unción° os enseña todas las cosas, y es verdad y no es mentira, así como ella os enseñó, permaneced en Él.