La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Proverbios 29:3 - La Biblia Textual 3a Edicion

El que ama la sabiduría, alegra a su padre, Pero el que se junta con rameras, disipa su fortuna.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre; Mas el que frecuenta rameras perderá los bienes.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

El hombre que ama la sabiduría hace feliz a su padre, pero si anda con prostitutas, desperdicia su fortuna.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

El que ama la sabiduría es la alegría de su padre, el que se entretiene con prostitutas dejará allí su fortuna.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Quien ama la sabiduría alegra a su padre, quien anda entre cortesanas disipa su hacienda.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

El que ama la sabiduría alegra a su padre; mas el que anda con rameras desperdiciará sus bienes.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El que ama la sabiduría trae alegría a su padre; el que anda con prostitutas malgasta todo lo que tiene.

Ver Capítulo
Otras versiones



Proverbios 29:3
14 Referencias Cruzadas  

Proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.°


El hijo sabio alegra al padre, Pero el hombre necio es deshonra de su madre.


El que ama el deleite será un hombre pobre, Quien ama el vino y los ungüentos no enriquecerá.


Preciosos tesoros y óleo hay en la casa del sabio, Pero el hombre insensato lo dilapida.


Hijo mío, si tu corazón llega a ser sabio, También a mí se me alegrará el corazón,


Sé sabio hijo mío, y alegra mi corazón, Y podré replicar a quien me afrente.


El que labra su tierra se saciará de pan, Pero el que va en pos de vanidades se hartará de pobreza.


El que observa la Ley es prudente, El que se junta con disolutos, avergüenza a su padre.


Porque si la ramera va en busca de un trozo de pan, La adúltera va a la caza de una vida preciosa.


Después de no muchos días, el hijo menor, recogiendo todo, partió hacia un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente.


pero cuando regresó este hijo tuyo, que consumió tu hacienda con prostitutas, mataste para él el becerro gordo.