La pereza hace caer en sueño profundo: El alma ociosa pasará hambre.
La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre.
Los perezosos duermen profundamente, pero su ocio los deja con hambre.
La pereza produce sueño; el flojo tendrá hambre.
La pereza sumerge en el letargo, el indolente padece hambre.
La pereza hace caer en profundo sueño; y el alma negligente padecerá hambre.
Tanto duerme el perezoso que acaba pasando hambre.
El negligente en su obra, Es hermano del disipador.
El perezoso mete la mano en el plato, Y le fatiga aun llevarla a su boca.
No te aficiones al sueño, No sea que te empobrezcas, Despega tus ojos y te saciarás de pan.
Dice el perezoso: Afuera hay un león, En plena calle me matará.
Porque el ebrio y el glotón se empobrecen, Y el dormitar hace vestir harapos.
Un poco de soñar, un poco de dormitar, Un poco de cruzar las manos para descansar,
Vigila la marcha de su casa, Y no come su pan de balde.
Y te llega la miseria del vagabundo, Y la indigencia del mendigo.°
Sus atalayas están ciegos, no se dan cuenta de nada; Todos ellos perros mudos, incapaces de ladrar, Videntes tumbados, amantes del sueño,
Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de entre los muertos, Y te alumbrará el Mesías.
Porque aún cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.