Las palabras del chismoso son manjares, Que penetran hasta el fondo de sus entrañas.
Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas.
Los rumores son deliciosos bocaditos que penetran en lo profundo del corazón.
Las palabras del mendigo son como golosinas; se deslizan suavemente hasta el fondo de las entrañas.
Las palabras del denigrante son golosinas que descienden al fondo de las entrañas.
Las palabras del chismoso son como estocadas, y penetran hasta lo más profundo del vientre.
¡Qué sabrosos son los chismes, pero cuánto daño causan!
Tu lengua maquina destrucción, Produce engaños, como una navaja afilada.
Hay quien profiere palabras como estocadas, Pero la lengua de los sabios es medicina.
El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso divide a los mejores amigos.
La boca del necio es su propia ruina, Y sus labios, lazo para su alma.
El negligente en su obra, Es hermano del disipador.
No andarás difamando en medio de tu pueblo, ni harás nada contra la vida° de tu prójimo. Yo, YHVH.