¡Oye, oh Dios nuestro, cómo somos menospreciados! ¡Haz recaer sus ofensas sobre su propia cabeza, y entrégalos al despojo en tierra de cautiverio!
Proverbios 18:3 - La Biblia Textual 3a Edicion A la desgracia sobreviene el desprecio, Y a la deshonra, la afrenta. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, Y con el deshonrador la afrenta. Biblia Nueva Traducción Viviente Hacer el mal resulta en la vergüenza, y la conducta escandalosa trae desprecio. Biblia Católica (Latinoamericana) La maldad atrae el desprecio, un comportamiento vergonzoso atrae las críticas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando llega la maldad, llega el desprecio; a la torpeza va unida la vergüenza. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, y con la deshonra, viene la afrenta. Biblia Traducción en Lenguaje Actual La maldad nunca llega sola; viene siempre acompañada de vergüenza y desprecio. |
¡Oye, oh Dios nuestro, cómo somos menospreciados! ¡Haz recaer sus ofensas sobre su propia cabeza, y entrégalos al despojo en tierra de cautiverio!
El oprobio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado, Esperé compasión, y no la hubo, Y consoladores, pero ninguno hallé.
Porque el celo de tu Casa me consume, Y los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
Si irrumpe la soberbia, sobreviene la deshonra, Pero la sabiduría acompaña a los humildes.
El justo aborrece la palabra de mentira, Pero el malvado se hace odioso e infame.
Las palabras del sabio son aguas profundas, Torrente caudaloso, manantial de sensatez.
Echa fuera al escarnecedor, y se irá la discordia, Y también saldrán la contienda y las afrentas.
Cuando los malvados mandan los crímenes aumentan, Pero los justos presenciarán su caída.
Si sois insultados por el nombre° del Mesías, sois bienaventurados; porque el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros.°
En lo cual se extrañan de que no corráis con ellos al mismo exceso de disolución, insultándoos.
Entonces se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: ¡Hijo de una perversa rebelde! ¿Acaso no sé yo que prefieres al hijo de Isaí, para tu propia vergüenza y para vergüenza de la desnudez de tu madre?