Pero la derrota de Ocozías era designio de Dios, por haber ido a ver a Joram.° Al llegar allí, salió con Joram contra Jehú hijo de Nimsi, a quien YHVH había ungido para exterminar la casa de Acab.
Proverbios 16:9 - La Biblia Textual 3a Edicion El corazón del hombre traza su camino, Pero YHVH establece sus pasos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos. Biblia Nueva Traducción Viviente Podemos hacer nuestros planes, pero el Señor determina nuestros pasos. Biblia Católica (Latinoamericana) Cada uno decide dentro de sí su camino, pero Yavé asegura sus pasos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El corazón del hombre traza su camino, pero es Yahveh quien dirige sus pasos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El corazón del hombre piensa su camino; pero Jehová dirige sus pasos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual El hombre planea su futuro, pero Dios le marca el rumbo. |
Pero la derrota de Ocozías era designio de Dios, por haber ido a ver a Joram.° Al llegar allí, salió con Joram contra Jehú hijo de Nimsi, a quien YHVH había ungido para exterminar la casa de Acab.
m Por YHVH son afirmados los pasos del hombre aquel En cuyo camino Él se complace.°
Del hombre son las disposiciones del corazón, Pero de YHVH la respuesta de la lengua.
Muchos designios hay en el corazón del hombre, Pero el propósito de YHVH es el que prevalece.
De YHVH son los pasos del hombre, ¿Cómo, pues, podrá el hombre entender su camino?
Como los repartimientos de las aguas, Así el corazón del rey está en la mano de YHVH, A todo lo que quiere lo inclina.°
Que desde el principio anuncio el fin, Y desde antiguo° cosas que no estaban hechas, Que digo: Mi designio se cumplirá y haré todo mi deseo;
Oh YHVH, yo sé que no es del hombre su camino, Que no es del hombre que camina el dirigir sus propios pasos.
Mañana a esta hora te enviaré un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel. Él librará a mi pueblo de mano de los filisteos, porque Yo he visto a mi pueblo, y su clamor ha llegado hasta mí.