El corazón conoce su propia amargura, Y en su alegría no participa el extraño.
El corazón conoce la amargura de su alma; Y extraño no se entremeterá en su alegría.
Cada corazón conoce su propia amargura, y nadie más puede compartir totalmente su alegría.
El corazón conoce su propia pena, y su alegría nadie podrá compartirla.
Cada corazón tiene su pena, y no comparte su alegría con extraños.
El corazón conoce su propia amargura; y extraño no se entrometerá en su alegría.
Nadie más que tú conoce realmente tus tristezas y tus alegrías.