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Proverbios 12:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

La mujer virtuosa es corona de su marido, Pero la que lo avergüenza, como carcoma en sus huesos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

La mujer virtuosa es corona de su marido; Mas la mala, como carcoma en sus huesos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Una esposa digna es una corona para su marido, pero la desvergonzada es como cáncer a sus huesos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Una mujer valiente es el orgullo de su marido; la que no sabe tener vergüenza es un cáncer en los huesos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

La mujer virtuosa es corona del marido; como carcoma en sus huesos es la procaz.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la que lo avergüenza, es como carcoma en sus huesos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

La buena esposa llena de orgullo a su esposo; la mala esposa le arruina la vida.

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Otras versiones



Proverbios 12:4
16 Referencias Cruzadas  

Como zarcillo de oro en hocico de un cerdo, Es la mujer hermosa que carece de discreción.


Los pensamientos de los justos son rectitud, Pero los consejos de los impíos, engaño.


La mujer sabia edifica su casa, La necia con sus manos la derriba.


Un corazón apacible es vida para el cuerpo, Pero la envidia es carcoma en los huesos.


El que halla mujer halla el bien, Y una benevolencia ha obtenido de YHVH.


Más vale habitar en tierra desierta, Que con mujer rencillosa e iracunda.


Más vale vivir en rincón de azotea, Que en casa espaciosa con mujer rencillosa.


Por la mujer aborrecida, cuando se casa, Y por la criada, cuando desplaza a su señora.


Muchas son las mujeres hacendosas, Pero tú las has superado a todas.


Lo escuché, y se conmovieron mis entrañas, Y mis labios palpitaron al oírlo. La podredumbre entró en mis huesos, Y dentro de mí mismo me estremezco, porque debo esperar quieto el día de la adversidad, Cuando el pueblo que nos ha de invadir suba con sus tropas.


Sin embargo en el Señor, ni el varón existe sin la mujer, ni la mujer sin el varón;


Pues el varón ciertamente no debe cubrirse la cabeza, ya que es imagen y gloria de Dios,° pero la mujer es gloria del varón.


Ahora pues, hija mía, no temas; que yo haré por ti todo cuanto me dices, porque todos los responsables° de mi pueblo saben° que eres mujer de acendrada virtud.