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Proverbios 10:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

Los tesoros de impiedad no son de provecho, Pero la justicia libra de la Muerte.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Los tesoros de maldad no serán de provecho; Mas la justicia libra de muerte.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Las riquezas mal habidas no tienen ningún valor duradero, pero vivir debidamente puede salvar tu vida.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Los tesoros mal adquiridos no se aprovechan; una vida honrada, en cambio, libra de la muerte.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

De nada sirven tesoros mal adquiridos, es la justicia la que libra de la muerte.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de muerte.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

De muy poco aprovecha el dinero mal ganado. Lo que vale es la honradez, pues te salva de la muerte.

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Otras versiones



Proverbios 10:2
15 Referencias Cruzadas  

De nada sirven riquezas en el día de la ira, Pero la justicia librará de la Muerte.


En la senda de la justicia está la vida, En su sendero no hay muerte.


Fortuna sin esfuerzo se desvanece, Pero el que recoge con mano laboriosa, la aumenta.


Acumular tesoros con lengua mentirosa, Es vanidad ilusoria y lazo de muerte.


Tirarán la plata por las calles, tendrán el oro por basura. Ni su oro ni su plata podrán salvarlos en el día de la ira de YHVH, porque eso ha sido su tropiezo y su pecado. No les quitarán el hambre ni les llenarán el vientre.


Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: redime tus pecados con justicia, y borra tus iniquidades mostrando misericordias para con los oprimidos, por si tal vez pueda haber una prolongación de tu tranquilidad.


Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de YHVH, cuando el fuego de su celo consuma toda la tierra, porque de cierto exterminará repentinamente a todos los habitantes de la tierra.


Pero según tu dureza y tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de ira y de la revelación del justo juicio de Dios;


para que así como reinó el pecado para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, mediante Jesús el Mesías, Señor nuestro.


y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia, que procede de la ley, sino la que es mediante la fe del Mesías, la justicia que procede de Dios basada en la fe,