Oseas 7:7 - La Biblia Textual 3a Edicion Todos arden como un horno, devoran a sus gobernantes, Todos sus reyes van cayendo, pero entre ellos no hay quien clame a mí. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Todos ellos arden como un horno, y devoraron a sus jueces; cayeron todos sus reyes; no hay entre ellos quien a mí clame. Biblia Nueva Traducción Viviente Como un horno ardiente, consumen a sus líderes. Matan a sus reyes uno tras otro, y nadie clama a mí en busca de ayuda. Biblia Católica (Latinoamericana) Todos se enardecen como un horno y devoran a sus gobernantes. Así han perecido todos sus reyes sin que ninguno de ellos me pidiera auxilios. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Todos ellos arden como un horno y queman a sus gobernantes; todos sus reyes cayeron; no hay entre ellos quien me invoque. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Todos ellos arden como un horno, y devoraron a sus jueces; cayeron todos sus reyes; no hay entre ellos quien a mí clame. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Son como un horno: ¡arden para quemar por completo a todos sus gobernantes! Quitan del trono a sus reyes, ¡pero ninguno de ellos busca mi ayuda! |
Y sucedió que al ver que la ciudad había sido capturada, Zimri entró en la parte fortificada de la casa real y prendió fuego a la casa real con él adentro, y así murió,
Pero el pueblo que seguía a Omri pudo más que el que seguía a Tibni ben Ginat. Tibni murió y Omri reinó.
Entonces ordenó: ¡Prendedlos vivos! Y los prendieron vivos, y los degollaron junto al pozo de Bet-equed: cuarenta y dos hombres, y no quedó ninguno de ellos.
Y cuando la carta llegó a ellos, sucedió que ellos tomaron a los hijos del rey y los degollaron (setenta personas), y pusieron sus cabezas en canastos, y se las enviaron a Jezreel.
Y Salum ben Jabes conspiró contra él, lo hirió delante del pueblo° y lo mató, y reinó en su lugar.
pues Manahem ben Gadi había subido de Tirsa a Samaria, e hirió a Salum ben Jabes en Samaria, y lo mató, y reinó en su lugar.
Su ayudante, Peka ben Remalías, conspiró contra él con cincuenta hombres de los hijos de los galaaditas, y lo mató junto con Argob y Arie en la ciudadela de la casa real en Samaria. Lo mató y reinó en su lugar.
En el año vigésimo de Jotam ben Uzías, Oseas ben Ela tramó una conjura contra Peka ben Remalías, y lo hirió, y lo mató, y reinó en su lugar.
Pero Jehú tensó su arco, e hirió a Joram entre los hombros, y la flecha salió por el corazón, y se desplomó en su carro.
Y él les dijo: ¡Echadla abajo! Y la echaron abajo, y parte de su sangre salpicó la pared y los caballos, y él la pisoteó.
Los impíos de corazón atesoran ira, No claman por auxilio cuando Él los aprieta,
¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, Que devoran a mi pueblo como si comieran pan, Y a YHVH no invocan?
Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios fuera de ti, Que hiciera tanto por el que espera en Él:
Todos nosotros somos como cosa impura, Y nuestra justicia como trapo de menstruo. Todos nosotros nos marchitamos como hojas, Y la mano de nuestras iniquidades nos arrastra como el viento.
No hay quien invoque tu Nombre, Ni se afane para asirse de ti, Pues ocultaste tu rostro de nosotros, Y nos entregaste en poder de nuestra culpa.
Busqué entre ellos un hombre que levantara un vallado y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que Yo no la destruyera, pero no lo hallé.
Como está escrito en la Ley de Moisés, todo este mal nos ha sobrevenido, y sin embargo no hemos aplacado a YHVH nuestro Dios convirtiéndonos de nuestras iniquidades y reconociendo tu verdad.
¿Dónde estará entonces tu rey, Para salvarte en todas tus ciudades? ¿Qué de tus jueces, a quien demandaste: Dame un rey, y príncipes?
Me volveré de ellos a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro, Y me busquen en su angustia con empeño:
La propia soberbia de Israel testifica en contra suya, Pero ellos no se vuelven a YHVH su Dios, A pesar de todo, no lo buscan.
Aun cuando gimen en sus lechos, no claman a mí de corazón; Se apartan de mí y se reúnen para el trigo y para el vino.°
Se nombraron reyes sin intervención mía; Se nombraron príncipes sin mi aprobación.° Con su plata y con su oro, se hicieron ídolos para destrucción.°
¡Ay de quienes planean maldades y traman iniquidad en sus camas! Que al clarear la mañana las ejecutan con el poder que tienen en su mano.