Así estuve veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces.
Oseas 3:2 - La Biblia Textual 3a Edicion Me la compré por quince siclos° de plata Y un homer° y un letek° de cebada,° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada. Biblia Nueva Traducción Viviente Así que la recuperé pagando quince piezas de plata, cinco canastas de cebada y una medida de vino. Biblia Católica (Latinoamericana) Recuperé, pues, a mi esposa, pagando por ella quince monedas de plata y una carga y media de cebada. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo la adquirí por quince siclos de plata, más un jómer y medio de cebada, Biblia Reina Valera Gómez (2023) La compré entonces para mí por quince piezas de plata y un homer y medio de cebada. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Yo, Oseas, le pagué al amante de mi esposa quince monedas de plata y le di trescientos treinta kilos de cebada, para que ella volviera a vivir conmigo. |
Así estuve veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces.
Aumentad a cargo mío mucha dote y regalos, que yo daré cuanto me digáis, pero dadme la muchacha por mujer.
Pero si su padre rehúsa terminantemente dársela, él pesará el dinero conforme a la dote de las vírgenes.°
El efa y el bato serán de una misma medida, para que el bato contenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el efa. La medida de ambos será según el homer.
Y le dije: Muchos días me aguardarás; No fornicarás ni estarás con hombre alguno, ni yo estaré contigo.°
Cuando alguno haga consagrar a YHVH una parte del campo de su propiedad, tu valoración será conforme a su siembra. Un omer de semilla de cebada se valorará en cincuenta siclos de plata.
Además he adquirido a Rut la moabita, mujer de Mahlón, para que sea mi mujer a fin de perpetuar el nombre del difunto sobre su heredad, y que el nombre del difunto no sea cortado de entre sus hermanos ni de la puerta de su lugar. Vosotros sois testigos hoy.
Y dijo Saúl: Así diréis a David: No desea el rey dote alguna, sino cien prepucios de filisteos, para ser vengado de los enemigos del rey (pues Saúl deseaba hacer caer a David en manos de los filisteos).