Después salió su hermano con su mano asida al talón de Esaú, y llamó su nombre Jacob. Y era Isaac de sesenta años cuando los engendró.
Oseas 12:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Luchó con el ángel y prevaleció; lloró, y alcanzó misericordia. En Bet-’El lo encontró, y allí habló con nosotros. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y le rogó; en Bet-el le halló, y allí habló con nosotros. Biblia Nueva Traducción Viviente Sí, luchó con el ángel y venció. Lloró y clamó para que lo bendijera. Allá en Betel se encontró cara a cara con Dios, y Dios habló con él, Biblia Católica (Latinoamericana) Ya en el seno materno suplantó a su hermano y, cuando era hombre, peleó con Dios. Luchó con el ángel, lo venció. Biblia Serafín de Ausejo 1975 En el seno materno suplantó a su hermano, y en su edad viril peleó con Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Sí, luchó con el Ángel, y prevaleció; lloró, y le rogó; le encontró en Betel, y allí habló con nosotros. |
Después salió su hermano con su mano asida al talón de Esaú, y llamó su nombre Jacob. Y era Isaac de sesenta años cuando los engendró.
Y Jacob° se quedó solo, y un varón estuvo luchando con él hasta rayar el alba.
Pero viendo° que no podía con él, le atacó el encaje de su muslo, y se le descoyuntó el muslo a Jacob mientras luchaba con él.
Entonces dijo:° Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices.
Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Te ruego que me declares tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi Nombre? Y lo bendijo allí.
Y Jacob llamó Bet-’El el nombre del lugar donde ’Elohim había hablado con él.°
Y bendijo a José, diciendo: ’Elohim en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, ’Elohim que me ha pastoreado desde que existo hasta este día,
Convirtió el mar en tierra seca, Por el río pasaron a pie, ¡Regocijémonos allí en Él!
Y fue afligido con todas sus aflicciones. El Ángel de su presencia los salvó, En su amor y en su ternura, Él mismo los redimió, Y cargó con ellos, y los llevó todos los días, desde la antigüedad.
He aquí, Yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí. Y vendrá súbitamente a su Casa el Señor a quien vosotros buscáis; el ángel° del pacto, a quien vosotros deseáis: He aquí viene, dice YHVH Sebaot.
Después nosotros, los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados simultáneamente con ellos en las nubes al encuentro con el Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.°
Quien en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que podía rescatarlo de la muerte,° fue oído a causa de su sumisión.