Entonces YHVH dijo a Moisés: Ve al pueblo y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos.
Números 31:23 - La Biblia Textual 3a Edicion todo lo que resiste al fuego, lo haréis pasar por fuego, y será puro. Sin embargo habrá de ser purificado con las aguas para la impureza. Y todo lo que no resista al fuego, lo haréis pasar por el agua. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego. Biblia Nueva Traducción Viviente es decir, todos los metales resistentes al fuego, deberán ser pasados por el fuego para que queden ceremonialmente puros. Además deben purificar estos objetos de metal con el agua de la purificación. Pero todo lo que no es resistente al fuego lo purificarán únicamente con el agua. Biblia Católica (Latinoamericana) Y todo lo que no pueda pasar por el fuego lo pasarán por agua. Biblia Serafín de Ausejo 1975 todo lo que resiste al fuego, lo pasaréis por él, y quedará puro, aunque deberá purificarse con el agua lustral. Y todo lo que no resiste al fuego, lo haréis pasar por el agua lustral. Biblia Reina Valera Gómez (2023) todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse: mas haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el fuego. |
Entonces YHVH dijo a Moisés: Ve al pueblo y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos.
Entonces Moisés bajó desde el monte hacia el pueblo, y santificó al pueblo, y ellos lavaron sus vestidos.
Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, La corriente no te anegará; Cuando andes por el fuego, no te quemarás, Ni la llama arderá en ti.
También será inmundo todo aquello sobre lo cual caiga uno de éstos después de muerto, sea un objeto de madera, o ropa, o piel, o saco, o cualquier utensilio usado para cualquier actividad, se meterá en agua y será inmundo hasta la tarde, después será puro.
Cualquier vestido o cuero sobre el cual haya caído semen, se lavará con agua y será impuro hasta la tarde.
Y a esa tercera parte la haré pasar por el fuego, Y los refinaré como se refina la plata, Y los probaré como se prueba el oro. Invocará mi Nombre, y Yo le responderé, Y diré: Es mi pueblo, Y él dirá: YHVH es mi Dios.
Para ese impuro se tomará ceniza de la ternera quemada en la expiación, y se echará en ella aguas vivas en una vasija.
Luego, un hombre limpio recogerá las cenizas de la ternera y las pondrá fuera del campamento, en un lugar limpio. Y la asamblea de los hijos de Israel las guardará para el agua para la impureza.° Es ofrenda por el pecado.°
El día séptimo lavaréis vuestros vestidos y seréis puros. Ya después podréis entrar en el campamento.
Para purificarlos harás con ellos así: Rociarás sobre ellos el agua de la expiación, y ellos harán pasar la navaja por todo su cuerpo, lavarán sus vestidos, y así se purificarán.
Yo ciertamente os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy digno de llevar. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
la obra de cada uno se hará manifiesta, porque el día la mostrará, pues con fuego está siendo revelada, y el fuego probará la clase de obra de cada uno.
para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra,
para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro (el cual, aunque perecedero, es probado por fuego), sea hallada en alabanza, gloria y honra en la revelación de Jesús el Mesías;
El bautismo que corresponde a esto° ahora os salva (no por remoción de la inmundicia de la carne, sino como respuesta° de una buena conciencia hacia Dios) por medio de la resurrección de Jesús el Mesías,
Amados, no os sorprendáis por el fuego que os ha sobrevenido, que os sucede para prueba, como si algo extraño os aconteciera.
Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego para que seas rico, y vestiduras blancas° para que te cubras, y no aparezca la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos, para que veas.