No confiéis en la opresión, Ni en el dolo pongáis vuestra esperanza, Aunque aumenten las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.
Nahúm 3:1 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Ay de la ciudad sanguinaria y traidora, Repleta de rapiñas, insaciable de despojos! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarte del pillaje! Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Qué aflicción le espera a Nínive, la ciudad de crímenes y mentiras! Está saturada de riquezas y nunca le faltan víctimas. Biblia Católica (Latinoamericana) Pobre de la ciudad de sangre, toda llena de mentira, de rapiña, de incesantes robos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Ay de la ciudad sanguinaria, toda ella mentira, repleta de rapiñas, de pillaje sin tregua! Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¡Ay de la ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de rapiña, no se aparta del pillaje! Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así dice nuestro Dios: «¡Pobrecita de ti, capital de Asiria! ¡Estás llena de asesinos, de mentirosos y ladrones que no se cansan de robar! |
No confiéis en la opresión, Ni en el dolo pongáis vuestra esperanza, Aunque aumenten las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.
He aquí, al anochecer se presenta el terror, Pero antes del amanecer ya no existen. Tal es el destino de los que nos oprimen, La suerte de quienes nos saquean.
¿Quién entregó a Jacob al saqueo, A Israel a los depredadores? ¿No fue acaso YHVH, contra quien pecamos, En cuyos caminos no se quería andar, Ni a cuya instrucción se daba oído?
Se propagan° el perjurio y la mentira, El asesinato y el robo, El adulterio y el libertinaje, Y un charco de sangre toca al otro.°
El león hacía presas suficientes para sus cachorros Y despedazaba para sus leonas, Su cueva se llenaba de víctimas, Su guarida de rapiña.
¡He aquí que Yo estoy contra ti! Oráculo de YHVH Sebaot. Encenderé y reduciré a humo tus carros, Y a tus leoncillos los devorará la espada, Cortaré de la tierra tus presas, Y no volverá a oírse jamás la voz de tus pregoneros.
¡Ay del que edifica la ciudad sobre la sangre, y establece una ciudad sobre la iniquidad!