Tú conoces mi sentarme y mi levantarme, De lejos° percibes mis pensamientos;
Mateo 9:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Y viendo° Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Biblia Nueva Traducción Viviente Jesús sabía lo que ellos estaban pensando, así que les preguntó: «¿Por qué tienen pensamientos tan malvados en el corazón? Biblia Católica (Latinoamericana) Pero Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: '¿Por qué piensan mal?' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y penetrando Jesús sus pensamientos, dijo: '¿Por qué estáis pensando mal en vuestro corazón? Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero Jesús se dio cuenta de lo que estaban pensando, así que les preguntó: «¿Por qué piensan algo tan malo? |
Tú conoces mi sentarme y mi levantarme, De lejos° percibes mis pensamientos;
¿Acaso ’Elohim no demandaría esto? Porque Él conoce los secretos del corazón.
Así dice Adonay YHVH: En aquel día subirán cosas° a tu corazón, y tramarás un designio perverso,
Sabiendo° sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no quedará en pie.
Pero Él, percibiendo su hipocresía, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme un denario para que lo vea.
Al instante, percibiendo Jesús en su espíritu que cavilaban de este modo, les dice: ¿Por qué caviláis estas cosas en vuestros corazones?
Pero Él, conociendo° sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y casa contra casa cae.
Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, tomando la palabra, les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones?
Pero Él, conociendo los pensamientos de ellos, dijo al hombre que tenía contraída la mano: Levántate, y ponte en medio. Y levantándose, se puso en pie.
Jesús, tomando la palabra, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Él dice: Di, Maestro.
Jesús comprendió que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Un poco y no me veis; y otra vez un poco, y me veréis?
Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no tienes necesidad de que alguien te pregunte; en esto creemos que saliste de Dios.
Le dice la tercera vez: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció de que la tercera vez le preguntara: ¿me quieres?,° y le dijo: Señor, Tú lo sabes todo; Tú conoces que te quiero. Le dice: Apacienta mis ovejitas.
Pero Jesús, sabiendo en sí mismo que sus discípulos murmuraban° sobre esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza?
Pero hay entre vosotros algunos que no creen (porque desde el principio sabía Jesús quiénes eran los que no creían y quién era el que lo había de entregar).
Y Pedro a ella: ¿Por qué os pusisteis de acuerdo para tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que sepultaron a tu marido, y te sacarán a ti.
y a sus hijos mataré con mala muerte,° y todas las iglesias conocerán que Yo soy el que escudriña riñones y corazones,° y os daré a cada uno de vosotros conforme a vuestras obras.°