Pero algunos de los escribas decían dentro de sí: Éste blasfema.
Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.
Entonces algunos de los maestros de la ley religiosa decían en su interior: «¡Es una blasfemia! ¿Acaso se cree que es Dios?».
Algunos maestros de la Ley pensaron: '¡Qué manera de burlarse de Dios!'
Entonces algunos escribas pensaron para sí: '¡Pero si éste está blasfemando!'.
Y he aquí, ciertos de los escribas decían dentro de sí: Éste blasfema.
Algunos de los maestros de la Ley, que estaban en aquel lugar, pensaron: «¿Qué se cree este? ¿Se imagina que es Dios? ¡Qué equivocado está!»