Yo: objeto de risa para su amigo, ¡El que clamaba a Dios y le respondía! ¡El justo y el perfecto, ha venido a ser bufón!
Mateo 9:24 - La Biblia Textual 3a Edicion Jesús les dijo: Retiraos, porque la muchacha no ha muerto, sino que duerme. Pero se burlaban de Él. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él. Biblia Nueva Traducción Viviente «¡Salgan de aquí! —les dijo—. La niña no está muerta; solo duerme»; pero la gente se rio de él. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces les dijo: 'Váyanse, la niña no ha muerto sino que está dormida. Ellos se burlaban de él. Biblia Serafín de Ausejo 1975 dijo: 'Retiraos; que la niña no ha muerto, sino que está durmiendo'. Y se burlaban de él. Biblia Reina Valera Gómez (2023) les dijo: Apartaos, que la muchacha no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de Él. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Jesús les dijo: «Salgan de aquí. La niña no está muerta, sino dormida.» La gente se rio de Jesús. |
Yo: objeto de risa para su amigo, ¡El que clamaba a Dios y le respondía! ¡El justo y el perfecto, ha venido a ser bufón!
Así dice YHVH, el Redentor y el Santo de Israel, Al despreciado de los hombres, Al aborrecido de los gentiles, Al esclavo de los tiranos: Reyes te verán y se levantarán; Príncipes, y se postrarán, A causa de YHVH, que es fiel, El Santo de Israel, que te escogió.
Despreciado y desechado entre los hombres, Varón de dolores, experimentado en quebranto, Escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y lo tuvimos por nada.
Y se burlaban de Él; pero echando a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los que están con Él, y entra adonde estaba la niña,
Al oírlo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
Entonces Pablo bajó y se tendió sobre él, y abrazándolo, dijo: ¡No os alarméis, que su alma está en él!
Entonces Pedro, sacando a todos, y puesto de rodillas,° oró; y volviéndose hacia el cuerpo, dijo: ¡Tabitá, levántate! Y ella abrió sus ojos, y viendo a Pedro, se incorporó.