Y cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo: No terminaréis de recorrer° las ciudades de Israel, hasta que venga el Hijo del Hombre.
Mateo 16:28 - La Biblia Textual 3a Edicion De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que de ningún modo gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Biblia Nueva Traducción Viviente Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán antes de ver al Hijo del Hombre llegar en su reino». Biblia Católica (Latinoamericana) En verdad les digo: algunos que están aquí presentes no pasarán por la muerte sin antes haber visto al Hijo del Hombre viniendo como Rey. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Os lo aseguro: hay algunos de los aquí presentes que no morirán sin haber visto al Hijo del hombre venir con su reino'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Les aseguro que algunos de ustedes, que están aquí conmigo, no morirán hasta que me vean reinar.» |
Y cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo: No terminaréis de recorrer° las ciudades de Israel, hasta que venga el Hijo del Hombre.
Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntaba a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?°
Y estando sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo será esto, y cuál° la señal de tu venida,° y de la consumación de la era?
De cierto os digo: De ningún modo pasará este linaje° hasta que sucedan todas estas cosas.
Jesús le dice: Tú lo has dicho.° Y además, os digo: Desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder, y viniendo en las nubes del cielo.°
Jesús le dice: Las zorras tienen guaridas y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
Entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes° con gran poder y gloria.
Porque el que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del Hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
También les decía: De cierto os digo que hay algunos de los que están° aquí, que de ningún modo gustarán la muerte, hasta que hayan visto el reino de Dios venido ya con poder.
Os digo que con presteza° les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes que viera al Ungido del Señor.
En verdad os digo: Hay algunos de los que están° aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.
Jesús le dice: Si quiero que él quede hasta que Yo venga,° ¿a ti, qué? Tú, sígueme.
De cierto, de cierto os digo: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.
Los judíos entonces le dijeron: Ahora sabemos que tienes demonio. Abraham murió, también los profetas; y tú dices: Si alguno guarda mi palabra, de ningún modo verá muerte eterna.
Y les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis° mirando al cielo? Este Jesús, que fue tomado de vosotros al cielo, así vendrá como lo contemplasteis yendo al cielo.
Pero cada uno en su orden: el Mesías, que es las primicias, luego, los que son del Mesías en su venida.°
y aguardar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos; a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.
pero vemos a Aquél que fue hecho un poco menor que los ángeles: a Jesús, coronado de gloria y de honra a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustara la muerte por todos.
Vosotros pues, oh hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, siendo paciente con él hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de Jesús el Mesías, nuestro Señor, siguiendo fábulas artificiosas, sino como testigos oculares de su majestad.
Y ahora, hijitos, permaneced en Él,° para que cuando sea manifestado, tengamos confianza y no nos apartemos de Él avergonzados en su venida.°