porque cuando Jezabel exterminaba a los profetas de YHVH, Abdías tomó a cien profetas y los ocultó de cincuenta en cincuenta en la cueva, y los sustentó con pan y agua.
Mateo 10:40 - La Biblia Textual 3a Edicion El que os recibe, a mí me recibe,° y el que a mí me recibe, recibe al que me envió.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. Biblia Nueva Traducción Viviente »El que los recibe a ustedes me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al Padre, quien me envió. Biblia Católica (Latinoamericana) El que los recibe a ustedes, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. El que recibe a un profeta porque es profeta, recibirá recompensa digna de un profeta. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Quien os recibe a vosotros, a mí me recibe; y quien a mí me recibe, recibe a aquel que me envió. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El que a vosotros recibe, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Cuando una persona los recibe a ustedes, también me recibe a mí. Y cuando una persona me recibe a mí, también recibe a Dios, que es quien me envió. |
porque cuando Jezabel exterminaba a los profetas de YHVH, Abdías tomó a cien profetas y los ocultó de cincuenta en cincuenta en la cueva, y los sustentó con pan y agua.
Pero en aquel día Yo te libraré, dice YHVH, y no serás entregado en manos de aquellos a quienes tú temes.
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo, en cuanto lo hicisteis a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis.
Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo: En cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco me lo hicisteis a mí.
Cualquiera que en mi nombre reciba a uno de estos niños, a mí me recibe, y cualquiera que me recibe, no me recibe a mí, sino al que me envió.°
El que os oye, me oye° a mí, y el que os rechaza, me rechaza a mí, y el que me rechaza, rechaza al que me envió.
y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió;° porque quien es el más pequeño entre todos vosotros, ése es grande.
En verdad, en verdad os digo: El que recibe al que Yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.°
Así que les dijo otra vez: Paz a vosotros: como el Padre me envió, Yo también os envío.°
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra° al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
Así que, somos embajadores en nombre del Mesías, como si Dios rogara por medio de nosotros: °¡Rogamos en nombre del Mesías, reconciliaos con Dios!
Y lo que para vosotros era una prueba° en mi carne, no lo menospreciasteis ni lo escupisteis; al contrario, me acogisteis como a un enviado de Dios, como a Jesús el Mesías.
Por tanto, el que no hace caso de esto,° no desecha al hombre, sino a Dios, que os° da su Espíritu Santo.
Todo el que se desvía,° y no permanece en la doctrina del Mesías, no tiene a Dios. El que permanece en la doctrina,° éste tiene al Padre y al Hijo.