Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
Lucas 6:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Y bajó con ellos y se detuvo en un lugar llano, y había una gran° multitud de discípulos suyos, y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalem, y de la región costera de Tiro y Sidón; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando descendieron del monte, los discípulos se quedaron con Jesús en un amplio lugar llano, rodeados de muchos seguidores y de las multitudes. Había gente de toda Judea y Jerusalén, y de lugares tan al norte como las costas de Tiro y Sidón. Biblia Católica (Latinoamericana) Jesús bajó con ellos y se detuvo en un lugar llano. Había allí un grupo impresionante de discípulos suyos y una cantidad de gente procedente de toda Judea y de Jerusalén y también de la costa de Tiro y de Sidón. Habían venido para oírlo y para que los sanara de sus enfermedades;' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando bajó con ellos, se detuvo en una explanada, donde había un grupo numeroso de discípulos suyos, y una gran multitud del pueblo, de toda Judea y Jerusalén, y del litoral de Tiro y Sidón, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea y de Jerusalén, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Jesús y los doce apóstoles bajaron de la montaña y se fueron a una llanura. Allí se habían reunido muchos de sus seguidores. También estaban allí muchas personas de la región de Judea, de Jerusalén y de las ciudades de Tiro y Sidón. |
Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón° se hubieran hecho los milagros que se hicieron en vosotras, hace tiempo que se habrían arrepentido en cilicio y ceniza.
Y Jesús, sabiéndolo, se apartó de allí, pero muchos lo siguieron, y los sanó a todos.
Y al salir,° vio una gran multitud de gente, y se enterneció por ellos, y sanó a sus enfermos.
Al ver las multitudes, subió al monte, y cuando se hubo sentado, se acercaron a Él sus discípulos,
Pero su fama° se difundía más y más, y grandes multitudes concurrían para oírlo y ser sanadas de sus enfermedades.
Aconteció en aquellos días que Él salió al monte a orar, y pasó la noche en oración a Dios.°
los cuales habían ido° para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades. También los atormentados por espíritus inmundos eran sanados,