Lucas 22:63 - La Biblia Textual 3a Edicion Y los hombres que lo tenían preso se burlaban de Él golpeándolo, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban; Biblia Nueva Traducción Viviente Los guardias que estaban a cargo de Jesús comenzaron a burlarse de él y a golpearlo. Biblia Católica (Latinoamericana) Los hombres que custodiaban a Jesús empezaron a burlarse de él y a darle golpes. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entre tanto, los hombres que tenían preso a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de Él y le golpeaban; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los guardias que vigilaban a Jesús se burlaban de él; |
No digan satisfechos: ¡He aquí nuestro deseo! No digan: ¡Lo hemos devorado!
Así dice YHVH, el Redentor y el Santo de Israel, Al despreciado de los hombres, Al aborrecido de los gentiles, Al esclavo de los tiranos: Reyes te verán y se levantarán; Príncipes, y se postrarán, A causa de YHVH, que es fiel, El Santo de Israel, que te escogió.
De la manera que muchos quedaron espantados° a causa de ti,° Así será desfigurada su apariencia, Más que la de cualquier hombre, Su aspecto, más que el de los hijos del hombre.
Despreciado y desechado entre los hombres, Varón de dolores, experimentado en quebranto, Escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y lo tuvimos por nada.
¡Rodéate ahora de muros hija de guerreros! Nos han sitiado; Con vara herirán en la mejilla al Juez de Israel.
Entonces el sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y acerca de su doctrina.
Tan pronto como dijo esto, uno de los alguaciles, que estaba presente, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote?
puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe; el cual, por el gozo puesto delante de Él, soportó la cruz, y despreciando el oprobio, se ha sentado a la diestra del trono de Dios.
quien, cuando era maldecido, no replicaba con una maldición; padeciendo, no amenazaba, sino se encomendaba al que juzga justamente: