E iban todos a registrarse, cada uno a su ciudad.
E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad.
Todos regresaron a los pueblos de sus antepasados a fin de inscribirse para el censo.
Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal.
Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad.
Todos tenían que ir al pueblo de donde era su familia, para que anotaran sus nombres en esa lista.