La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Levítico 7:29 - La Biblia Textual 3a Edicion

Habla a los hijos de Israel, y diles: El que presente el sacrificio de paz ante YHVH, conducirá su víctima a YHVH del sacrificio de sus ofrendas de paz.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Habla a los hijos de Israel y diles: El que ofreciere sacrificio de paz a Jehová, traerá su ofrenda del sacrificio de paz ante Jehová.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

«Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel: cuando presentes una ofrenda de paz al Señor, lleva una parte como ofrenda al Señor.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Habla a los hijos de Israel y diles: El que presente a Yavé un sacrificio de comunión le regalará una porción del sacrificio.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

'Habla a los israelitas, y diles: el que ofrezca a Yahveh su sacrificio de comunión presentará una parte de su sacrificio como ofrenda a Yahveh.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Habla a los hijos de Israel, diciendo: El que ofreciere el sacrificio de sus ofrendas de paz a Jehová, traerá su presente a Jehová del sacrificio de sus ofrendas de paz;

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

que les diera a los israelitas las siguientes instrucciones: «Si alguien presenta una ofrenda para pedirme salud y bienestar, parte de esa ofrenda me la deberá presentar él mismo.

Ver Capítulo
Otras versiones



Levítico 7:29
7 Referencias Cruzadas  

Esta es la ley del sacrificio de paz que se presentará a YHVH:


Y habló YHVH a Moisés, diciendo:


las pusieron con las grasas de los pechos, e hizo consumir las grasas sobre el altar.


y por medio de Él reconciliar consigo mismo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz por medio de Él, por la sangre de su cruz.°


Pero si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús° su Hijo nos limpia de todo pecado.


Y la costumbre del sacerdocio con el pueblo era que cuando alguien ofrecía un sacrificio, el criado del sacerdote° se acercaba con un garfio de tres dientes en su mano mientras se cocía la carne,