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Levítico 27:28 - La Biblia Textual 3a Edicion

No obstante, ninguna cosa dedicada que cualquiera haya separado para YHVH de su propiedad podrá venderse o redimirse, sea hombre o animal o campos de su posesión. Todo lo consagrado° será cosa santísima para YHVH.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehová; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»No obstante, todo lo que se haya apartado especialmente para el Señor —ya sea una persona, un animal o una propiedad familiar— nunca deberá ser vendido ni rescatado. Todo lo que se consagre de esta manera ha sido apartado como santo y le pertenece al Señor.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

En cambio, lo que uno consagre a Yavé por anatema, cualquier cosa que le pertenece, hombre, animal o campo de su herencia, no podrá venderse o rescatarse. Todo anatema es cosa muy sagrada para Yavé.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Sin embargo, nada de lo que un hombre posee, hombres, animales o campos de su propiedad, y que ha consagrado como anatema a Yahveh, podrá ser vendido o rescatado. Todo anatema es cosa muy sagrada para Yahveh.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado a Jehová de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, no se venderá, ni se redimirá: todo lo consagrado será cosa santísima a Jehová.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»No se podrá vender nada de lo que haya sido dedicado a mí, pues se trata de algo muy especial. Será como si esa ofrenda hubiera sido destruida.

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Otras versiones



Levítico 27:28
35 Referencias Cruzadas  

El levita Coré ben Imna, portero de la puerta oriental,° estaba a cargo de las ofrendas voluntarias a Ha-’Elohim, y de la distribución de la ofrenda alzada a YHVH, y de las cosas santísimas.°


El que ofrezca sacrificio a cualquier dios que no sea YHVH, será destruido por completo.°


Comerán la ofrenda vegetal y la ofrenda expiatoria y la ofrenda por la culpa, y toda cosa consagrada en Israel será de ellos.


No venderán nada de ello, ni lo permutarán, ni traspasarán las primicias de la tierra; porque es cosa consagrada a YHVH.


Podrá comer el pan de su Dios procedente de las cosas santísimas y de las santas,°


Cuando ese campo quede libre en el jubileo, será sagrado para YHVH, como campo del anatema, y pasará a ser propiedad del sacerdote.


Pero si está entre los animales impuros, entonces será rescatado según tu valoración, y añadirá sobre ella una quinta parte. Y si no es rescatado, se venderá según tu valoración.


Ninguna persona bajo anatema podrá ser rescatada. Será muerta irremisiblemente.


Todo lo consagrado mediante voto° en Israel será tuyo.


Entonces dirá también a los de la izquierda: ¡Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles!


porque desearía° yo mismo ser anatema del Mesías por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne;


¡Si alguno no ama al Señor,° sea anatema!° ¡Maran-atha!°


Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición. Porque está escrito: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas que han sido escritas en el libro de la ley, para hacerlas.°


El Mesías nos libertó de la maldición de la ley, hecho maldición por nosotros (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero),°


Por tanto, cuando YHVH tu Dios te haya dado descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que YHVH tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec debajo de los cielos. No lo olvides.°


No introduzcas pues la cosa abominable en tu casa, pues serías anatema como ella. Del todo la detestarás, y del todo la abominarás, porque es anatema.


En aquel tiempo Josué les impuso un juramento, diciendo: ¡Maldito delante de YHVH el hombre que se levante para reedificar esta ciudad de Jericó! ¡Al precio de su primogénito eche sus cimientos y al de su hijo menor ponga sus portones!°


Pero los hijos de Israel fueron infieles° en cuanto a lo del anatema,° porque Acán° ben Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, se apropió del anatema, por lo cual la ira de YHVH se encendió contra los hijos de Israel.


Y dijo Josué: ¡Cuánto nos has perturbado! ¡Pertúrbete hoy YHVH! Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron en la hoguera después de haberlos lapidado con piedras.


Esto es lo que haréis: Exterminaréis completamente a todo varón y a toda mujer que haya tenido unión con varón.°


Pero nosotros no podemos darles mujeres de entre nuestras hijas. (Por cuanto los hijos de Israel se habían juramentado, diciendo: ¡Maldito quien dé mujer a Benjamín!)


Entonces dijeron los hijos de Israel: ¿Quién hay de todas las tribus de Israel que no haya subido con la asamblea ante YHVH? Porque se había hecho un solemne juramento concerniente al que no subiera ante YHVH en Mizpa, diciendo: ¡Que muera irremisiblemente!


y YHVH te confió una misión, y dijo: Ve, y extermina por completo a los pecadores, a Amalec, y haz guerra contra ellos hasta que los acaben.


Ve ahora y ataca a Amalec; consagrad al exterminio todo lo suyo sin tenerle compasión. Harás morir desde el hombre hasta la mujer, desde el niño hasta el lactante, a buey y oveja, camello y asno.