Yo establezco mi pacto entre Yo y tú, y tu descendencia después de ti en sus generaciones como alianza eterna,° para ser el Dios tuyo y el de tu descendencia después de ti.
Levítico 25:38 - La Biblia Textual 3a Edicion Yo soy YHVH vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para daros la tierra de Canaán y para ser vuestro Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Yo soy el Señor tu Dios, quien te sacó de la tierra de Egipto para darte la tierra de Canaán y para ser tu Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) pues yo soy Yavé, el Dios de ustedes, que los saqué de la tierra de Egipto para darles la tierra de Canaán y ser su Dios. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os saqué del país de Egipto para daros la tierra de Canaán y ser vuestro Dios.' Biblia Reina Valera Gómez (2023) Yo soy Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán y para ser vuestro Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Yo los saqué de Egipto para darles el país de Canaán y para ser el Dios de ustedes. Yo soy el Dios de Israel. |
Yo establezco mi pacto entre Yo y tú, y tu descendencia después de ti en sus generaciones como alianza eterna,° para ser el Dios tuyo y el de tu descendencia después de ti.
Yo soy YHVH tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavos.
En aquel tiempo, dice YHVH, Yo seré Dios de todas las tribus de Israel, Y ellas serán mi pueblo.
Pero éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: Daré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón, Y Yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
porque Yo soy YHVH, que os hice subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Sed, por tanto, santos porque Yo soy santo.
Yo, YHVH vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para ser el Dios vuestro. ¡Yo soy YHVH vuestro Dios!
pero anhelaban una mejor, esta es, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, pues les preparó una ciudad.