Cuando algún extranjero habite contigo en vuestra tierra, no lo oprimiréis.
Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis.
»No te aproveches de los extranjeros que viven entre ustedes en la tierra.
Cuando un forastero viva junto a ti, en tu tierra, no lo molestes.
Si un extranjero se establece entre vosotros, en vuestra tierra, no lo molestaréis.
Y cuando el extranjero morare contigo en vuestra tierra, no le oprimiréis.
»No molesten a los refugiados que vivan entre ustedes.