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Levítico 14:43 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero si, después de haber arrancado las piedras y raspado y revocado la casa, la infección irrumpe otra vez en la casa,

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Biblia Reina Valera 1960

Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, después que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y después que fue recubierta,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Sin embargo, si el moho vuelve a aparecer después de que todas las piedras hayan sido reemplazadas y las paredes hayan sido raspadas y recubiertas con yeso,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Si la mancha vuelve a extenderse por la casa después de haber arrancado las piedras y de haberlas raspado y revocado,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Si la mancha reaparece y se propaga en la casa después de quitadas las piedras y de haberla raspado y encalado de nuevo,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, después que hizo quitar las piedras, y raspar la casa, y después que fue recubierta,

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Si a pesar de haber hecho todo esto, las manchas vuelven a aparecer,

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Otras versiones



Levítico 14:43
9 Referencias Cruzadas  

En tu inmundicia hay infamia, porque intenté limpiarte, pero no quisiste ser limpia de tu inmundicia. ¡Pues no serás limpia, hasta que Yo haya desahogado en ti mi indignación!


Luego tomarán otras piedras y las pondrán en lugar de las piedras quitadas, y se tomará otra mezcla para revocar la casa.


el sacerdote observará, y he aquí, si la mancha se ha extendido por la casa, hay lepra maligna en la casa: está impura.


Pero si el sacerdote entra y observa, y he aquí, en verdad la infección no se ha extendido por la casa después que fue recubierta, el sacerdote declarará limpia la casa, pues la infección ha desaparecido.°


Porque si tratando de escapar de las contaminaciones del mundo por medio del conocimiento del° Señor y Salvador, Jesús el Mesías, y enredándose otra vez en ellas, son vencidos, su postrer estado viene a serles peor que el primero.


Pero les ha acontecido lo de aquel refrán tan verdadero: El perro vuelve a su vómito,° y la puerca lavada volvió a revolcarse en el cieno.


Éstos son manchas° ocultas en vuestros ágapes,° que comiendo con vosotros sin temor,° se apacientan a sí mismos; ¡nubes sin agua llevadas por los vientos, árboles de otoño tardío, sin fruto, dos veces muertos, desarraigados;