Y la ira de YHVH se encendió contra Uza, y Ha-’Elohim lo hirió allí por aquella temeridad, y allí cayó muerto, junto al Arca de Dios.
Levítico 10:2 - La Biblia Textual 3a Edicion Y de la presencia de YHVH salió un fuego que los consumió y murieron en presencia de YHVH.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente Como consecuencia, un fuego ardiente salió de la presencia del Señor y los consumió por completo, y murieron ahí ante el Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Y en eso, un fuego salió de la presencia de Yavé que los devoró, y murieron allí delante de Yavé. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Salió de delante de Yahveh un fuego que los abrasó, y cayeron muertos ante Yahveh. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y salió fuego de delante de Jehová que los quemó, y murieron delante de Jehová. Biblia Traducción en Lenguaje Actual así que Dios envió fuego contra ellos y les quitó la vida. |
Y la ira de YHVH se encendió contra Uza, y Ha-’Elohim lo hirió allí por aquella temeridad, y allí cayó muerto, junto al Arca de Dios.
y él fue y halló el cadáver tendido en el camino, y el asno y el león estaban parados junto al cadáver: el león no había devorado el cadáver ni había desgarrado al asno.
Entonces cayó fuego de YHVH, y consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y lamió el agua que había en la zanja.
Y Elías respondió al capitán de cincuenta, diciendo: Si yo soy varón de Dios, ¡descienda fuego de los cielos y te consuma a ti y a tus cincuenta! Y bajó fuego de los cielos, y lo consumió a él y a sus cincuenta.
Y respondió Elías: Si yo soy varón de Dios, ¡descienda fuego de los cielos y te consuma a ti y a tus cincuenta! Y bajó fuego de Dios de los cielos y lo consumió a él y a sus cincuenta.
Y la ira de YHVH se encendió contra Uza y lo hirió, porque había extendido su mano al Arca, y murió allí delante de ’Elohim.
Pues por no haberlo hecho vosotros la primera vez, YHVH nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no lo buscamos según el orden prescrito.°
Pero como Nadab y Abiú murieron antes que su padre, y no tuvieron hijos, Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio.
Aún estaba hablando éste, cuando vino otro que dijo: ¡Fuego° de Dios cayó de los cielos que abrasó a las ovejas y devoró a los criados! Sólo yo escapé para darte la noticia.
Nuestro Dios viene, y no en silencio; Un fuego devorador lo precede, Y en derredor suyo ruge una gran tempestad.
Después dijo a Moisés: Sube a YHVH tú, con Aarón, Nadab y Abiú,° y con setenta de los ancianos de Israel, y os postraréis a lo lejos.
Porque tiempo ha que un Tofet° está dispuesto también para Moloc, Dispuesto con abundante leña en un pozo ancho y profundo, Que el soplo de YHVH encenderá como un torrente de azufre.
Y ellos se acercaron y los sacaron con sus túnicas fuera del campamento, como Moisés había hablado.
Después de la muerte de los dos hijos de Aarón, cuando se acercaron delante de YHVH y murieron, YHVH habló a Moisés.
Y de la presencia de YHVH salió fuego y consumió el holocausto y la grasa que estaba sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo gritó de gozo y se postraron sobre sus rostros.
aquellos hombres, pues, que habían difamado la tierra perversamente, murieron a causa de una plaga en presencia de YHVH.
Y salió fuego de YHVH que consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.°
Sin embargo, los que murieron en aquella plaga fueron catorce mil setecientos, sin contar los muertos por el asunto de Coré.
Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de YHVH.°
Y al instante cayó a sus pies y murió; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta, y sacándola, la sepultaron junto a su marido.
Al oír estas palabras, Ananías cayó y expiró. Y vino° un gran temor sobre todos los que lo oían.
Y estas cosas les acontecían como ejemplo, y fueron escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.°
Pero° el Señor castigó a los hombres de Bet-semes porque habían mirado dentro del Arca de YHVH. De todo el pueblo hizo morir° a cincuenta mil° setenta hombres, y el pueblo hizo duelo porque YHVH lo había castigado con gran mortandad.