Se sienta al acecho, cerca de las aldeas, En escondrijos asesina al inocente. [ Sus ojos acechan para caerle al desvalido.
Jueces 9:25 - La Biblia Textual 3a Edicion Para esto los vecinos de Siquem colocaron en las cumbres de los montes gente emboscada, que saqueaba a cuantos pasaban junto a ellos por el camino, de lo cual se dio aviso a Abimelec. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de lo cual fue dado aviso a Abimelec. Biblia Nueva Traducción Viviente Los ciudadanos de Siquem le tendieron una emboscada a Abimelec en las cumbres de las colinas y robaban a todo el que pasara por allí. Pero alguien alertó a Abimelec acerca de la conspiración. Biblia Católica (Latinoamericana) Para perjudicarlo, la gente de Siquem preparaba emboscadas en los desfiladeros de la montaña, de hombres que asaltaban a todos los que pasaban por allí cerca; se lo contaron a Abimelec. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Los principales de Siquén pusieron emboscadas en las cimas de los montes para desvalijar a cuantos pasaban junto a su camino. De ello se dio aviso a Abimélec. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los de Siquem le pusieron acechadores en las cumbres de las montañas, los cuales robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; y se lo hicieron saber a Abimelec. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Algunos de Siquem se escondieron en las montañas, dedicándose a robar a todos los que pasaban por allí. Y Abimélec se enteró de esto. |
Se sienta al acecho, cerca de las aldeas, En escondrijos asesina al inocente. [ Sus ojos acechan para caerle al desvalido.
Y les mandó, diciendo: Atended: poned emboscada contra la ciudad, detrás de la ciudad. No os alejéis mucho de la ciudad, y estad todos preparados.
devolviendo así la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y haciendo recaer su sangre sobre Abimelec su hermano, que los había asesinado, y sobre los señores de Siquem, quienes habían fortalecido las manos de aquél para que asesinara a sus hermanos.
Llegó entonces Gaal ben Ebed, con sus hermanos y pasaron a Siquem, y los vecinos de Siquem pusieron su confianza en él.