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Jueces 4:19 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y él le dijo: Dame, te ruego, un poco de agua para beber, pues tengo sed. Ella entonces abrió un odre de leche y le dio de beber, y lo volvió a cubrir.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

—Dame un poco de agua, por favor —le dijo él—. Tengo sed. Así que ella le dio leche de una bolsa de cuero y volvió a cubrirlo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

El le dijo: 'Dame un poco de agua para beber porque tengo sed'. Ella tomó un tiesto con leche y le dio de beber, luego lo volvió a tapar.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Él le dijo: 'Dame un poco de agua para beber porque tengo sed'. Abrió ella el odre de leche, dióle de beber, y lo volvió a cubrir.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y él le dijo: Te ruego me des a beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Como Sísara tenía mucha sed, le pidió a Jael que le diera agua. Ella destapó la jarra donde guardaba la leche, y le dio a beber. Después volvió, para esconder a Sísara,

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Otras versiones



Jueces 4:19
8 Referencias Cruzadas  

Heme aquí de pie junto a la fuente del agua. Sea, pues, que la doncella que salga a sacar agua, a quien yo le diga: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro,


Y él se levantó y fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda estaba allí recogiendo leña, y él la llamó y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.


Los pobres y menesterosos buscan agua, y no la hay, Su lengua está reseca de sed. Yo, YHVH, les responderé; Yo, el Dios de Israel, no los desampararé.


Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: Dame de beber.


Y salió Jael al encuentro de Sísara, y le dijo: ¡Entra, señor mío, entra aquí, no temas! Entonces él entró en la tienda de ella, y ella lo cubrió con una manta.


Y él le dijo: Quédate en la puerta de la tienda, y si alguno viene y te pregunta y dice: ¿Hay alguien aquí?, tú le responderás que no.


¡Bendita Jael entre las mujeres, Mujer de Heber ceneo, Entre las mujeres de la tienda, bendita sea en gran manera!