Juan 4:46 - La Biblia Textual 3a Edicion Y vino otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino;° y había un cortesano° cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaum. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Biblia Nueva Traducción Viviente En su paso por Galilea, Jesús llegó a Caná, donde había convertido el agua en vino. Cerca de allí, en Capernaúm, había un funcionario de gobierno que tenía un hijo muy enfermo. Biblia Católica (Latinoamericana) Jesús volvió a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real en Cafarnaún que tenía un hijo enfermo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Llegó, pues, nuevamente a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había en Cafarnaún un funcionario de la corte que tenía un hijo enfermo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaúm un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Más tarde, Jesús regresó al pueblo de Caná, en Galilea, donde había convertido el agua en vino. En ese pueblo había un oficial importante del rey Herodes Antipas. Ese oficial tenía un hijo enfermo en el pueblo de Cafarnaúm. |
Cuando los hacía morir, entonces lo buscaban, Se arrepentían, y a ’El solicitaban.
Me volveré de ellos a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro, Y me busquen en su angustia con empeño:
Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquellos confines, clamaba diciendo: ¡Ten compasión de mí, Señor, hijo de David!° Mi hija está horriblemente endemoniada.
y dejando Nazaret, habitó en Cafarnaum,° la de junto al mar, en los confines de Zabulón y de Neftalí,
Mientras Él les hablaba estas cosas, de pronto llegó un principal y° se postraba ante Él, diciendo: Mi hija acaba de morir, pero ven,° pon tu mano sobre ella, y vivirá.
Entonces les dijo: Sin duda me diréis este proverbio: Médico, cúrate a ti mismo.° Cuantas cosas oímos que se han hecho en Cafarnaum, hazlas también aquí en tu tierra.
Y el siervo de cierto centurión, a quien éste estimaba mucho, estaba enfermo y a punto de morir.
porque tenía una hija única,° como de doce años, y se estaba muriendo. Y mientras Él iba, las multitudes lo apretujaban,
Después de esto, Él descendió a Cafarnaum° con su madre, y sus hermanos y sus discípulos, y permanecieron allí no muchos días.
Estaban juntos Simón Pedro, Tomás el llamado Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos° de Zebedeo y otros dos de sus discípulos.