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Joel 2:8 - La Biblia Textual 3a Edicion

No se estorban unos a otros, Cada cual marcha por su camino, Irrumpen a través de toda arma,° y no se desbandan.°

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

No se empujan unos a otros; cada uno se mueve en la posición exacta. Atraviesan las líneas de defensa sin perder la formación.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Nadie tropieza con su vecino, cada cual va por su camino. Atacan en medio de las flechas, sin romper las filas.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Ninguno estorba a su vecino, cada cual avanza por su senda. Irrumpen por el vallado sin romper las filas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Ninguno oprimirá a su compañero, cada uno irá por su sendero; y aun cayendo sobre la espada no se herirán.

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Otras versiones



Joel 2:8
11 Referencias Cruzadas  

Y emplazó a todo el pueblo, cada uno con su dardo° en la mano, desde el costado derecho de la Casa hasta el costado izquierdo° de esta, delante del altar y de la Casa, alrededor del rey.


Y cobró ánimo y reconstruyó todo el muro que había sido derribado, y alzó torres sobre él, y levantó otro muro por fuera, y fortificó el terraplén de la ciudad de David, e hizo armas° y escudos en abundancia.


Los que trabajaban en el muro y los que acarreaban las cargas, con una mano trabajaban en la obra y con la otra empuñaban la jabalina.


°Y ni yo, ni mis hermanos, ni mis servidores, ni los hombres de la guardia que me seguía, nos despojamos de nuestros vestidos, y cada uno tenía el arma en su diestra.°


Para librar su alma del sepulcro, Y su vida de que perezca a cuchillo.


Pero si no escuchan, Perecen por la espada, Y expiran por su ignorancia.


Las langostas, que no tienen rey, Pero salen todas en cuadrillas.


Tus renuevos son paraíso de granados Con toda suerte de frutos deleitosos, De flores de alheña y de nardos,


Nadie se cansa ni tropieza, Ninguno se acuesta ni se adormece, No se le afloja el cinto de sus lomos Ni se le rompe la correa de la sandalia.


Corren como poderosos, Escalan el muro como hombres de guerra, Cada cual marcha por sus filas sin perder el rumbo;


Asaltan la ciudad, escalan el muro, suben a las casas, Y cual ladrones, penetran por las ventanas,