La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jeremías 8:8 - La Biblia Textual 3a Edicion

¿Cómo podéis decir: Somos sabios; la Ley de YHVH está con nosotros? Cuando la pluma engañosa del escriba la ha convertido en mentira.°

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

»”’¿Cómo pueden decir: “Somos sabios porque tenemos la palabra del Señor”, cuando, al escribir mentiras, sus maestros la han torcido?

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

¿Cómo pueden ustedes decir: 'Somos sabios y poseemos la Ley de Yavé?' Cuando es bien cierto que la ha cambiado en mentira la pluma falaz de los escribientes.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

¿Cómo podéis decir: somos sabios, y la ley de Yahveh está con nosotros? Pero es cierto que en mentira la ha convertido la pluma mentirosa de los escribas.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¿Cómo decís: Somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por demás fueron los escribas.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»¿Cómo se atreven ustedes a decir que son un pueblo inteligente y que me obedecen? ¡Hasta los maestros enseñan mentiras, y luego andan diciendo que así dice la Biblia!

Ver Capítulo
Otras versiones



Jeremías 8:8
18 Referencias Cruzadas  

El hombre vano° cobrará sentido, Cuando el asno salvaje nazca humano.


Priva del habla° a los hombres de confianza, Y del discernimiento a los ancianos.


Manifestó sus palabras a Jacob, Sus decretos y mandatos a Israel.


Corona de los ancianos son los hijos de los hijos, Honra de los hijos son los padres.


Ya tu primer padre pecó, Tus representantes° se rebelaron contra mí;


Entonces ellos dijeron: ¡Venid, tramemos nosotros un plan contra Jeremías! Ciertamente no nos faltará la instrucción del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni la palabra del profeta. ¡Venid, traspasémoslo con la lengua,° y no prestemos atención a ninguna de sus palabras!


Y haré nulo el consejo de Judá y de Jerusalem en este lugar, y los haré caer a espada ante sus enemigos, y en mano de quienes buscan su vida, y daré sus cadáveres como pasto a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.


Los sacerdotes no preguntaban: ¿Dónde está YHVH? Los doctores de la Ley° no me conocían, Los pastores° se rebelaban contra mí, Y los profetas profetizaban en nombre de Baal, Siguiendo a dioses que de nada sirven.


Ciertamente mi pueblo es necio; No me han conocido; Hijos insensatos son, No son entendidos; Expertos para hacer el mal, Pero nada saben de hacer el bien.


¿Cómo decís: Somos valientes, Hombres robustos para la batalla?


Aunque les di las grandezas de mi Ley, Las recibieron como las de un extraño.


de ningún modo tendrá que honrar° a su padre.° Así habéis invalidado la palabra° de Dios por vuestra tradición.


Les dijo Jesús: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.


Alegando ser sabios se hicieron necios,