Que no confíe en la vanidad, engañándose a sí mismo, Porque la vanidad será su recompensa.
Jeremías 37:9 - La Biblia Textual 3a Edicion Así dice YHVH: No os engañéis a vosotros mismos, diciendo: ¡Seguramente los caldeos se apartarán de nosotros!, porque no se apartarán. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Así ha dicho Jehová: No os engañéis a vosotros mismos, diciendo: Sin duda ya los caldeos se apartarán de nosotros; porque no se apartarán. Biblia Nueva Traducción Viviente »Esto dice el Señor: “No se engañen a sí mismos creyendo que los babilonios se marcharon para siempre. ¡No es así! Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé les recomienda, pues, a ustedes, que no se engañen pensando que los caldeos se van a ir para siempre de aquí, pues ¡no se van a ir! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Así dice Yahveh: no os engañéis a vosotros mismos, diciendo: 'Los caldeos se alejan definitivamente de nosotros', porque no se alejarán. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Así dice Jehová: No os engañéis a vosotros mismos, diciendo: De cierto los caldeos se irán de nosotros; porque no se irán. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así que no canten victoria antes de tiempo. Se equivocan si creen que los babilonios no van a volver. Yo les aseguro que volverán a atacarlos. |
Que no confíe en la vanidad, engañándose a sí mismo, Porque la vanidad será su recompensa.
Así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas y adivinos que viven entre vosotros, ni atendáis a los sueños que vosotros mismos soñáis.
La soberbia de tu corazón te sedujo, Porque habitas en rocas° escarpadas.° En la altura de tu morada, piensas: ¿Quién me derribará por tierra?
No os engañéis; Dios no está siendo burlado, pues lo que el hombre siembre, eso también cosechará.
Nadie os engañe con palabras vanas, porque por medio de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
¡Nadie os engañe en ninguna manera!, porque no sucederá° sin que antes° venga la apostasía, y sea manifestado el hombre de iniquidad,° el hijo de perdición,
Pero sed hacedores de la palabra, y no sólo oidores, engañándoos° a vosotros mismos.