Y él se fue solo al desierto, donde anduvo todo un día; y llegó y se sentó debajo de un enebro, y ansiando morirse, dijo: ¡Basta ya, oh YHVH! ¡Quítame ahora la vida, porque no soy mejor que mis padres!
Jeremías 20:18 - La Biblia Textual 3a Edicion ¿Para qué salí del vientre para ver aflicción y dolor, Y acabar mis días en vergüenza? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta? Biblia Nueva Traducción Viviente ¿Por qué habré nacido? Mi vida entera se ha llenado de dificultades, de dolor y de vergüenza. Biblia Católica (Latinoamericana) ¿Para qué, pues, salí de sus entrañas?
¿Para vivir angustia y tormento
y acabar mis días en la humillación? Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿Por qué salí del seno, para ver dolor y pena y para que mis días se vayan consumiendo en la vergüenza? Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en vergüenza? |
Y él se fue solo al desierto, donde anduvo todo un día; y llegó y se sentó debajo de un enebro, y ansiando morirse, dijo: ¡Basta ya, oh YHVH! ¡Quítame ahora la vida, porque no soy mejor que mis padres!
¡Oh si me guardaras escondido en el Seol Mientras se aplaca tu ira, Y fijaras un plazo para acordarte de mí!
Sino que es el hombre quien nace para la aflicción, Como las chispas para alzar el vuelo.
Tú conoces mi afrenta, mi confusión y mi oprobio, Delante de ti están todos mis adversarios.
Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay nada sano, Solo llaga, contusión, y heridas supurantes, No drenadas ni vendadas, ni aliviadas con ungüento.
¡Escuchadme, los que conocéis mi justicia, Pueblo en cuyo corazón está mi Ley! No temáis la afrenta de los hombres, Ni os acobardéis por sus vituperios,
¡Ay de mí, madre mía, Que me concebiste varón de contienda, Varón de discordia para toda esta tierra! Ni he prestado ni me han prestado, Pero cada uno de ellos me maldice.
¿Por qué es perpetuo mi dolor, Y mi herida, incurable, rehúsa ser sanada? ¿Serás para mí como algo ilusorio,° Como aguas que no son estables?
Acostémonos, pues, en nuestra vergüenza, Y aceptemos que nuestra afrenta nos cubra; Porque nosotros y nuestros padres Hemos pecado contra YHVH nuestro Dios, Y desde nuestra juventud, y hasta este día, No hemos obedecido la voz de YHVH nuestro Dios.
Aunque tenga consuelo en la aflicción,° Mi corazón desfallece dentro de mí,
l Vosotros, que pasáis de largo, ¿no os importa esto? Contemplad y ved si hay dolor como el mío, Como el que me ha sobrevenido, Con el que YHVH me ha afligido en el día de su ira.°
¿Por qué me haces ver la iniquidad, y me constriñes a mirar la opresión? La violencia y la destrucción me confrontan; surgen contiendas y se levantan pleitos.
De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Vosotros os entristeceréis, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo.
Salieron ellos pues de la presencia del Sanedrín, regocijándose porque habían sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del nombre.
Por causa de lo cual también padezco estas cosas, pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído y he sido persuadido° de que es poderoso para guardar mi depósito° hasta aquel día.
Porque tenéis necesidad de la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
y otros sufrieron la prueba de escarnios públicos y azotes, además de cadenas y cárcel;°
puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe; el cual, por el gozo puesto delante de Él, soportó la cruz, y despreciando el oprobio, se ha sentado a la diestra del trono de Dios.