Asimismo he dispuesto un lugar para mi pueblo, para Israel; y lo he plantado para que habite en él, y no sea más removido, ni los hijos de iniquidad continúen oprimiéndolo como al principio,
Isaías 5:2 - La Biblia Textual 3a Edicion La cavó y despedregó, y plantó una preciada cepa. Construyó una torre en su centro, y cavó en ella un lagar. Esperó a que diera uvas, pero dio agrazones.° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres. Biblia Nueva Traducción Viviente Aró la tierra, le quitó las piedras y sembró en ella las mejores vides. En medio de su viña construyó una torre de vigilancia y talló un lagar en las rocas cercanas. Luego esperó una cosecha de uvas dulces, pero las uvas que crecieron eran amargas. Biblia Católica (Latinoamericana) La cavó quitando las piedras
y plantó cepas escogidas.
En medio de ella construyó una torre
y también cavó un lagar.
El esperaba que produjera uvas,
pero sólo le dio racimos amargos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 La cavó y despedregó, la plantó de cepa selecta. Construyó una torre en su centro, e incluso excavó un lagar. Esperaba que diera uvas, pero dio agraces. Biblia Reina Valera Gómez (2023) La había cercado y despedregado y plantado de vid escogida; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Removió la tierra, le quitó las piedras y plantó semillas de la mejor calidad. Puso una torre en medio del terreno y construyó un lugar para hacer el vino. Mi amigo esperaba uvas dulces, pero solo cosechó uvas agrias. |
Asimismo he dispuesto un lugar para mi pueblo, para Israel; y lo he plantado para que habite en él, y no sea más removido, ni los hijos de iniquidad continúen oprimiéndolo como al principio,
En esos días vi en Judá a unos que pisaban lagares en shabbat y traían gavillas cargadas sobre asnos, y que traían a Jerusalem también vino y uvas e higos, y toda clase de carga en día shabbat. Y protesté a causa del día en que vendían las provisiones.
Limpiaste sitio delante de ella, Hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.
Pues ¿en qué podrá ahora conocerse que yo y tu pueblo hemos hallado gracia ante tus ojos? ¿No es acaso en que Tú vayas con nosotros para que yo y tu pueblo seamos distinguidos de todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra?
La hija de Sión° ha quedado como cobertizo de viñedo, Como choza de melonar, como ciudad sitiada.
La viña de YHVH Sebaot es la casa de Israel, Y los hombres de Judá su plantel preferido. Esperaba equidad, y he aquí iniquidad; Rectitud, ¡y he aquí acritud!°
YHVH Sebaot, que te plantó, ha decretado una calamidad contra ti, a causa de la maldad que para sí mismos hicieron los de la casa de Israel y de la casa de Judá, provocándome al ofrecer sacrificios a Baal.
Yo te planté como vid escogida, Toda ella de cepas genuinas; ¿Cómo, pues, te me has vuelto sarmiento degenerado de vid bastarda?
Vid frondosa es Israel, pero el fruto lo lleva para sí mismo: Conforme a la abundancia de su fruto, multiplica los altares; Cuanto más bella es su tierra, más embellecen sus estatuas.°
Y tú, Migdal-eder,° colina de la hija de Sión, a ti llegará, Sí, a ti llegará el dominio anterior, El reino de la ciudad de Jerusalem.
En verdad, desde la cumbre de las peñas lo contemplo, Desde los collados lo diviso: Ve ahí un pueblo que mora aparte, Y entre las naciones no será contado.
y viendo una higuera sola junto al camino, fue hacia ella, pero nada halló, sino sólo hojas.° Le dice: Nunca jamás nazca fruto de ti, para siempre. Y al instante se secó la higuera.
Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña,° y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió a sus siervos° a los labradores para recibir sus frutos.°
y viendo de lejos una higuera, la cual tenía° hojas, fue allá por si acaso hallaba° algo en ella, pero cuando llegó a ella nada halló sino hojas (pues no era el tiempo de higos).
Y comenzó a hablarles en parábolas: Un hombre plantó una viña,° y puso en torno una cerca, excavó debajo un lagar° y edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje.
Y a su tiempo, envió a los labradores un siervo para recibir de los labradores su parte en los frutos de la viña,
quienes son israelitas, de los cuales son la adopción y la gloria, los pactos° y la promulgación de la ley,° las ordenanzas° y las promesas;
¿Quién militó jamás a sus propias expensas? ¿Quién planta una viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta un rebaño y no se alimenta de la leche del rebaño?
¿Así pagáis a YHVH, Pueblo necio e insensato? ¿No es Él tu Padre que te creó? ¿No te hizo Él y te estableció?
Después de esto sucedió que se enamoró de una mujer del valle de Sorec llamada Dalila.°