Y murió Sara en Quiriat-Arba, que es Hebrón, en tierra de Canaán, y acudió Abraham para hacer duelo por Sara y llorar por ella.
Hechos 8:2 - La Biblia Textual 3a Edicion Y unos varones piadosos sepultaron a Esteban, e hicieron gran llanto por él. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Biblia Nueva Traducción Viviente (Con profundo dolor, unos hombres consagrados enterraron a Esteban). Biblia Católica (Latinoamericana) Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron un gran duelo por él. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran luto por él. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y unos varones piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran lamentación por él. |
Y murió Sara en Quiriat-Arba, que es Hebrón, en tierra de Canaán, y acudió Abraham para hacer duelo por Sara y llorar por ella.
También subieron con él carros y jinetes, resultando el cortejo en extremo honorable.
Después David dijo a Joab y a todo el pueblo que estaba con él: ¡Rasgad vuestros vestidos, ceñíos sacos y haced duelo por Abner! Y el propio rey David iba detrás del féretro.
Y durmió Ezequías con sus padres, y lo sepultaron en la subida de los sepulcros de los hijos de David; y todo Judá y los habitantes de Jerusalem le rindieron honores en su muerte. Y reinó en su lugar Manasés su hijo.
Y Jeremías levantó una endecha sobre Josías, y todos los cantores y cantoras aluden a Josías en sus cánticos de lamentación hasta el día de hoy, y lo establecieron como costumbre en Israel, y he aquí, están escritas en los Lamentos.°
No lloréis al muerto, ni os lamentéis por él; Llorad con amargura por el que parte,° Porque no volverá a ver jamás su tierra natal.
Por tanto, así dice YHVH acerca de Joacim ben Josías, rey de Judá: No lo llorarán, diciendo: ¡Ay hermano mío!, ¡ay hermana! Ni lo plañirán: ¡Ay señor!, ¡Ay majestad!
Y al ver toda la asamblea que Aarón había fallecido, toda la casa de Israel le hizo duelo por treinta días.
Cuando sus discípulos lo oyeron, vinieron y se llevaron su cadáver, y lo pusieron en un sepulcro.
Y he aquí había en Jerusalem un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.
piadoso y temeroso de Dios° con toda su casa, que hacía muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente,
Y había en Jerusalem hombres judíos piadosos, provenientes de toda nación debajo° del cielo.
Saulo consintió en su asesinato, y en aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia en Jerusalem, y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.
Y Saulo asolaba la iglesia, entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los entregaba en la cárcel.°
Y los hijos de Israel lloraron a Moisés en los llanos de Moab durante treinta días, cumpliendo así los días del llanto como duelo por Moisés.
(Samuel había muerto, y todos los de Israel habían estado en duelo por él, y lo habían sepultado en Ramá, su ciudad; y Saúl había expulsado de aquella tierra a los encantadores y adivinos.)