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Hechos 2:5 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y había en Jerusalem hombres judíos piadosos, provenientes de toda nación debajo° del cielo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

En esa ocasión, había judíos devotos de todas las naciones, que vivían en Jerusalén.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Estaban de paso en Jerusalén judíos piadosos, llegados de todas las naciones que hay bajo el cielo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Paraban entonces en Jerusalén judíos devotos procedentes de todos los países que hay bajo el cielo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones debajo del cielo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

En aquel tiempo, muchos judíos que amaban a Dios estaban de visita en Jerusalén. Habían llegado de todas las regiones del Imperio Romano.

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Hechos 2:5
17 Referencias Cruzadas  

También observarás° la fiesta solemne de la Siega de los primeros frutos de tus labores,° de aquello que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta solemne de la Cosecha al final del año, cuando hayas cosechado el producto de tus labores del campo.°


Porque Yo conozco sus obras y sus pensamientos. En cuanto a mí, llegará el tiempo de congregar a todas las naciones y lenguas, y vendrán y contemplarán mi gloria.


Y llegó la palabra de YHVH Sebaot, para que dijera:


Y este evangelio del reino será proclamado en toda la tierra habitada, para testimonio a las naciones, y entonces vendrá el fin.


Porque como el relámpago, que al resplandecer brilla de un extremo del cielo al otro,° así será el Hijo del Hombre.


Y he aquí había en Jerusalem un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.


y uno de ellos, llamado Cleofás, respondió y le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalem que no has sabido las cosas sucedidas en ella en estos días?


Entre los que subían a adorar en la fiesta, había algunos griegos.


piadoso y temeroso de Dios° con toda su casa, que hacía muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente,


Y cuando se fue el ángel que le hablaba,° llamando a dos de los criados, y a un soldado devoto de los que lo servían constantemente,°


Pero los judíos soliviantaron a distinguidas mujeres adoradoras de Dios, y a líderes de la ciudad, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus territorios.


Cuando llegó el día de Pentecostés,° estaban todos unánimes juntos.


Entonces cierto Ananías, varón piadoso conforme a la ley, que recibía° aprobación de todos los judíos que viven allí,


Y unos varones piadosos sepultaron a Esteban, e hicieron gran llanto por él.


Y levantándose, fue. Y he aquí un hombre etíope, eunuco, funcionario de Candace, reina de los etíopes, el cual estaba sobre todo su tesoro, quien había ido a adorar° a Jerusalem,


Hoy mismo comienzo a infundir espanto y temor de ti entre los pueblos que existen bajo todos los cielos, los cuales, cuando tengan noticia de ti, temblarán y desfallecerán ante tu presencia.


ya que en verdad permanecéis fundamentados en la fe, y firmes y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual ha sido proclamado en toda la creación que está debajo del cielo, del cual yo, Pablo, llegué a ser ministro.