También en Judá estuvo la mano de Dios para darles un corazón para cumplir el mandato del rey y de las autoridades, según la palabra de YHVH.
Hechos 10:33 - La Biblia Textual 3a Edicion Así que, enseguida envié a ti, y tú hiciste bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí delante de Dios para oír todo lo que el Señor° te ha ordenado. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Así que luego envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado. Biblia Nueva Traducción Viviente Así que te mandé a llamar de inmediato, y te agradezco que hayas venido. Ahora, estamos todos aquí, delante de Dios, esperando escuchar el mensaje que el Señor te ha dado. Biblia Católica (Latinoamericana) Te mandé a buscar en seguida y tú has tenido la amabilidad de venir. Ahora estamos todos aquí, en la presencia de Dios, dispuestos a escuchar todo lo que el Señor te ha ordenado. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Al instante mandé a buscarte, y tú has tenido la amabilidad de venir. Aquí estamos ahora todos nosotros en presencia de Dios para escuchar todo lo que el Señor te haya ordenado'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Así que enseguida envié por ti; y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha encomendado. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Enseguida envié a mis mensajeros, y tú has aceptado muy amablemente mi invitación. Todos estamos aquí, listos para oír lo que Dios te ha ordenado que nos digas, y estamos seguros de que él nos está viendo en este momento. |
También en Judá estuvo la mano de Dios para darles un corazón para cumplir el mandato del rey y de las autoridades, según la palabra de YHVH.
Oígalo también el sabio y aumentará el saber, Y el entendido obtendrá consejos sabios.
El corazón del entendido adquiere sabiduría, Y el oído de los sabios busca la ciencia.
Zarcillo de oro y joya de oro fino, Es el sabio que reprende al oído dócil.
Por tanto, cualquiera que se humilla como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos;
De cierto os digo que quien no acoja el reino de Dios como un niño, de ningún modo entrará en él.°
Envía, pues, a Jope, e invita a Simón, quien es llamado Pedro; éste posa en casa de Simón, un curtidor, junto al mar.°
Entonces Pedro tomó la palabra° y dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,°
Sea pues notorio, que a los gentiles ha sido enviada esta salvación de Dios. Ellos oirán.
Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno entre vosotros piensa ser sabio en el tiempo presente, hágase necio para llegar a ser sabio.
Y lo que para vosotros era una prueba° en mi carne, no lo menospreciasteis ni lo escupisteis; al contrario, me acogisteis como a un enviado de Dios, como a Jesús el Mesías.
Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, y nos lo traerá para que lo oigamos y lo cumplamos?
Y por esto damos gracias sin cesar a Dios, porque habiendo recibido de nosotros la palabra del mensaje de Dios, la aceptasteis, no como palabra de hombres, sino tal como es en verdad, palabra de Dios, que obra también en vosotros que creéis.
Sabed,° mis amados hermanos: Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para la ira;
Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, acoged con mansedumbre la palabra implantada, que puede salvar vuestras almas.