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Hebreos 8:3 - La Biblia Textual 3a Edicion

Porque todo sumo sacerdote es constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual, es necesario que también Éste haya tenido algo que ofrecer.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también este tenga algo que ofrecer.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Ya que es deber de todo sumo sacerdote presentar ofrendas y sacrificios, nuestro Sumo Sacerdote también tiene que presentar una ofrenda.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Todo sumo sacerdote es instituido para presentar a Dios ofrendas y sacrificios y, por tanto, Jesús tiene que ofrecer algún sacrificio.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Porque todo sumo sacerdote es instituido para ofrecer dones y sacrificios y por lo mismo, también Jesús debe tener algo que ofrecer.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Porque todo sumo sacerdote es constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también Éste tuviese algo que ofrecer.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Aquí en la tierra, se nombra a cada jefe de los sacerdotes para presentar a Dios las ofrendas y sacrificios del pueblo. Por eso, también Jesucristo tiene algo que ofrecer a Dios.

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Otras versiones



Hebreos 8:3
14 Referencias Cruzadas  

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Y ciertamente, el pan que Yo daré por la vida del mundo es mi carne.


el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones, y resucitado a causa° de nuestra justificación.


Porque cuando aún éramos débiles,° a su tiempo el Mesías murió por los impíos.


Pero Dios demuestra° su mismo amor hacia nosotros en que, siendo nosotros aún pecadores, el Mesías murió por nosotros.


y ya no vivo yo, sino que el Mesías vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí.


y andad en amor, como el Mesías también nos amó, y se entregó por nosotros en ofrenda y sacrificio a Dios para olor fragante.°


quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad° y purificar para sí un pueblo de su propia posesión,° celoso de buenas obras.


Por lo cual convenía que en todo fuera semejante a sus hermanos, para que les fuera un sumo sacerdote misericordioso y fiel, en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.


Por lo cual, hermanos santos, participantes de un llamamiento celestial, considerad a Jesús° como el Apóstol° y Sumo Sacerdote de nuestra profesión,


Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres, es constituido a favor de los hombres en lo que concierne a Dios para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;


que no tiene necesidad cada día, como los sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados y después por los del pueblo,° porque hizo esto de una vez por todas ofreciéndose a sí mismo.


Pero si estuviera° en la tierra, no sería° sacerdote en manera alguna, habiendo aún quienes siguen presentando ofrendas según la ley;


¡cuánto más la sangre del Mesías, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras° conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!