La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Génesis 49:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

Incontrolable como las aguas, No serás el principal, Pues subiste al lecho de tu padre y lo profanaste: ¡Mi tálamo escaló!

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Impetuoso como las aguas, no serás el principal, Por cuanto subiste al lecho de tu padre; Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero eres tan impetuoso como una inundación, y ya no serás más el primero. Pues te acostaste con mi esposa; deshonraste mi cama matrimonial.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Eres como las aguas espumantes: no te encumbrarás, tú que subiste al lecho de tu padre y deshonraste mi cama.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

hirviente como el agua: no tendrás la primacía, porque subiste al lecho de tu padre; profanaste mi tálamo.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Inestable como las aguas, no serás el principal; por cuanto subiste al lecho de tu padre; entonces te envileciste, subiendo a mi estrado.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero me ofendiste gravemente, pues te acostaste con una de mis mujeres. Por eso ya no serás el primero, pues eres como el mar, que no se puede controlar.

Ver Capítulo
Otras versiones



Génesis 49:4
11 Referencias Cruzadas  

Mientras Israel habitaba en aquella tierra, aconteció que Rubén fue y se acostó con Bilha, la concubina de su padre, e Israel se enteró.


Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto: Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito de Jacob.


Hijos de Rubén, primogénito de Israel (porque él era el primogénito, pero habiendo profanado el lecho de su padre,° su primogenitura fue dada a los hijos de José° ben Israel, pues no era posible registrarlo como primogénito;


Por todas partes se dice que hay fornicación entre vosotros, y fornicación tal, que ni aun existe entre los gentiles; hasta el punto de que alguien tiene la mujer de su propio padre.°


¡Maldito el que se acueste con la mujer de su padre, descubriendo el manto de su padre!° Y todo el pueblo dirá: ¡Amén!


Aunque sus varones sean pocos, ¡Viva Rubén y no muera!


No codiciarás° la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.


teniendo los ojos llenos de adulterio, e insaciables de pecado; seduciendo a las almas inconstantes; teniendo el corazón habituado a la codicia; hijos de maldición.


como también habla de esto en todas las epístolas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.