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Génesis 47:29 - La Biblia Textual 3a Edicion

Cuando se acercaba para Israel la hora de morir, llamó a su hijo José, y le dijo: Si he hallado gracia en tus ojos, pon ahora tu mano bajo mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en Egipto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Cuando se acercaba el momento de su muerte, Jacob llamó a su hijo José, y le dijo: —Te ruego que me hagas un favor. Pon tu mano debajo de mi muslo y jura que me tratarás con amor inagotable al hacer honor a esta última petición: no me entierres en Egipto;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Y cuando los días de su vida se acercaron a su fin, llamó a su hijo José y le dijo: 'Si me aprecias de veras, te ruego que coloques tu mano bajo mi muslo, y me prometas que no me sepultarás en Egipto; en esto reconoceré tu amor y fidelidad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando se aproximaban los días de la muerte de Israel, llamó éste a su hijo José y le dijo: 'Si cuento con tu benevolencia, pon tu mano bajo mi muslo y hazme favor y lealtad: no me entierres en Egipto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a José su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad; te ruego que no me entierres en Egipto.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Cuando se acercaba la hora de su muerte, mandó llamar a su hijo José y le dijo: —Voy a pedirte un favor, y júrame que lo cumplirás. Si de veras me quieres, prométeme que no me enterrarás en Egipto.

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Otras versiones



Génesis 47:29
28 Referencias Cruzadas  

Y dijo Abraham a su siervo, el más antiguo de su casa, el cual gobernaba todo lo que tenía: Pon ahora tu mano bajo mi muslo,


Ahora, pues, si está en vosotros que hagáis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo, y si no, declarádmelo, y me encaminaré a derecha o a izquierda.


Le dijo: He aquí ahora soy viejo, no sé el día de mi muerte,


Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que retornes a la tierra, Porque de ella fuiste tomado, Pues polvo eres° y al polvo volverás.


Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mis peregrinaciones son ciento treinta años. Pocos y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los días de sus peregrinaciones.


Y dijo Israel a José: He aquí yo estoy por morir, pero ’Elohim estará con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres.


E hicieron sus hijos tal como les ordenó,


Mi padre me juramentó, diciendo: He aquí voy a morir. Me sepultarás° en el sepulcro que yo preparé para mí mismo en la tierra de Canaán. Ahora pues, permíteme que suba a sepultar a mi padre, y volveré.


Pues irremisiblemente hemos de morir, y somos como agua derramada en la tierra, que no puede ser recogida, pero ’Elohim no quita la vida, sino que provee medios para que el desterrado no siga alejado de Él.


Y llevando a Asael, lo sepultaron en el sepulcro de su padre que estaba en Betléhem. Después Joab y sus hombres caminaron toda aquella noche hasta que les amaneció en Hebrón.


Cuando tus días sean cumplidos y duermas con tus padres, entonces levantaré a tu descendiente después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y afirmaré su reino.


Cuando se acercaban los días de la muerte de David, mandó a su hijo Salomón diciendo:


Si un varón muere ¿revivirá?° Todos los días de mi servicio esperaría. Hasta la llegada de mi relevo.


Yo sé que me conduces a la muerte, A la casa destinada para todos los vivientes.


¿No es una milicia el destino del hombre en la tierra? ¿No son sus días como los días de un jornalero?


Ninguno de ellos podrá en modo alguno redimir al hermano, Ni pagar a ’Elohim su rescate


Para que viva eternamente, Y jamás vea corrupción.


Porque no habrá memoria de ti en la Muerte, Y en el Seol ¿quién te alabará?


¿Qué hombre vivirá sin ver la Muerte? ¿Quién podrá librar su alma de la garra del Seol? Selah


Dijo entonces YHVH a Moisés: He aquí se acercan los días en que has de morir. Llama a Josué y presentaos en la Tienda de Reunión, y lo ordenaré. Fueron pues Moisés y Josué y se presentaron en la Tienda de Reunión.


Y dijo YHVH a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y se prostituirá en pos de dioses extraños, los de la tierra en medio de la cual él está por entrar, y me abandonará, y quebrantará el pacto que hice con él.


Por fe José, al morir, hizo mención del éxodo de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.°


Y tal como está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,


A lo cual le dijeron los hombres: Nuestra vida responderá por la vuestra, con tal que no denunciéis este asunto nuestro; y será que cuando YHVH nos entregue esta tierra, mostraremos contigo fidelidad y bondad.


He aquí yo voy hoy por el camino de toda la tierra. Reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha caído ni una palabra de todas las buenas cosas que YHVH vuestro Dios ha hablado acerca de vosotros. Todas ellas os han sido cumplidas sin caer una de ellas.


Y agregó David: ¡Vive YHVH que YHVH mismo tendrá que herirlo, o le vendrá su día de morir, o bajará a la batalla y perecerá!