Pero, he ahí, siete espigas marchitas, menudas y resecas por el viento oriental crecían después de ellas,
Génesis 41:6 - La Biblia Textual 3a Edicion Sin embargo, he ahí otras siete espigas menudas y resecas por el viento oriental brotaban después de ellas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y que después de ellas salían otras siete espigas menudas y abatidas del viento solano; Biblia Nueva Traducción Viviente Luego aparecieron otras siete espigas de grano, pero estaban resecas y marchitadas por el viento oriental. Biblia Católica (Latinoamericana) Después de éstas brotaron otras siete espigas pequeñas y quemadas por el viento, Biblia Serafín de Ausejo 1975 A continuación brotaron siete espigas raquíticas y abrasadas por el viento del este. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y que otras siete espigas delgadas y abatidas del viento solano, salían después de ellas: Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tras ellas brotaron otras siete espigas, sin trigo y marchitadas por el viento del desierto. |
Pero, he ahí, siete espigas marchitas, menudas y resecas por el viento oriental crecían después de ellas,
y se volvió a dormir, y soñó por segunda vez, y he aquí siete espigas gordas y buenas crecían de un mismo tallo.
Y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas llenas y gordas. Y Faraón despertó. Había sido un sueño.
Mirad, ya está plantada, ¿lo logrará? O, ¿se secará cuando la azote el solano? ¿Se agostará en los surcos donde germinó?°
Pero fue arrancada con furia, Y por tierra ha sido echada; El solano secó su fruto; Sus fuertes ramas fueron quebradas, Se secaron, y las consumió el fuego.
Efraín se apacienta de viento, y sin cesar persigue al solano, Multiplica la mentira y la violencia, Han pactado un pacto con Asiria, Y llevan el aceite a Egipto.
Aunque él sea el más fecundo entre sus hermanos, Vendrá el solano,° como soplo de YHVH que sube del desierto, Y su manantial se secará, y se agotará su fuente. Él saqueará el tesoro de todos sus objetos preciosos.°
Y aconteció que al salir el sol, ’Elohim envió un sofocante viento oriental, y el sol hirió la cabeza de Jonás, de modo que se desmayaba y deseaba morir, y dijo: ¡Más me vale morir que vivir!