La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Génesis 32:25 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero viendo° que no podía con él, le atacó el encaje de su muslo, y se le descoyuntó el muslo a Jacob mientras luchaba con él.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Cuando el hombre vio que no ganaría el combate, tocó la cadera de Jacob y la dislocó.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Y Jacob se quedó solo. Entonces alguien luchó con él hasta el amanecer.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Jacob se quedó solo. Después, un hombre estuvo luchando con él hasta rayar el alba;

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y cuando vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

25 (26) Cuando el desconocido se dio cuenta de que no podía vencer a Jacob, lo golpeó en la cadera, y se la zafó.

Ver Capítulo
Otras versiones



Génesis 32:25
14 Referencias Cruzadas  

¡Apresúrate! Escapa hacia allá, pues no podré hacer cosa alguna hasta que llegues allá. Por eso llamó Zoar° el nombre de la ciudad.


Y Jacob° se quedó solo, y un varón estuvo luchando con él hasta rayar el alba.


Entonces dijo:° Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré, si no me bendices.


Por eso hasta hoy los hijos de Israel no comen del tendón de la cadera que está sobre la coyuntura del muslo, porque Él tocó la coyuntura del muslo de Jacob en el tendón de la cadera.


No temas, oh gusanillo de Jacob, Oruga de Israel: Yo soy tu socorro, dice YHVH, Tu Redentor es el Santo de Israel.


Así dice YHVH, el Santo de Israel, su Formador: ¿Me pediréis cuenta de mis hijos, Me daréis órdenes de la obra de mis manos?


Velad y orad, para que no entréis en tentación; en verdad, el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.


y dejándolos nuevamente, fue y oró por tercera vez, repitiendo la misma expresión.