Sin embargo, en aquel mismo día separó° los machos cabríos manchados y moteados, y todas las cabras manchadas y moteadas, y toda aquella que tenía algo de blanco y todos los de color oscuro entre los corderos, y los entregó en manos de sus hijos.
Génesis 31:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Porque toda la riqueza que ’Elohim despojó a nuestro padre, es nuestra y de nuestros hijos. Ahora pues, haz todo lo que ’Elohim te ha dicho. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora, pues, haz todo lo que Dios te ha dicho. Biblia Nueva Traducción Viviente Toda la riqueza que Dios le ha quitado a nuestro padre y te ha dado a ti nos pertenece legalmente a nosotras y a nuestros hijos. Así que, adelante, haz todo lo que Dios te ha dicho. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero Dios ha tomado las riquezas de nuestro padre y nos las ha dado a nosotras y a nuestros hijos. Haz, pues, todo lo que Dios te ha dicho. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos; haz, pues, ahora todo lo que Dios te ha dicho'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Toda la riqueza que Dios le ha quitado a nuestro padre, es nuestra y de nuestros hijos. Así que haz todo lo que Dios te diga. |
Sin embargo, en aquel mismo día separó° los machos cabríos manchados y moteados, y todas las cabras manchadas y moteadas, y toda aquella que tenía algo de blanco y todos los de color oscuro entre los corderos, y los entregó en manos de sus hijos.
¿No nos consideraba ya como extrañas, pues nos vendió y se ha consumido también nuestro dinero?
Entonces se levantó Jacob y montó a sus hijos y a sus mujeres en los camellos,
doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros,
Oye, hija, y mira, y aplica tu oído, Olvida tu pueblo y la casa de tu padre,