Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne.°
Génesis 24:61 - La Biblia Textual 3a Edicion Y se levantó Rebeca con sus doncellas, montaron sobre los camellos y siguieron al hombre. Y el siervo tomó a Rebeca y se fue. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue. Biblia Nueva Traducción Viviente Después Rebeca y sus siervas montaron en los camellos y siguieron al hombre. Así que el siervo de Abraham se llevó a Rebeca y emprendió el viaje. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces se levantó Rebeca con sus criadas, montaron en los camellos y siguieron a los hombres. Fue así como el servidor de Abrahán se llevó a Rebeca. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Se levantaron Rebeca y sus siervas, montaron en los camellos y siguieron al hombre. El criado tomó a Rebeca y partió. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y se levantó Rebeca con sus doncellas, y montadas en los camellos, siguieron al hombre; y el siervo tomó a Rebeca, y se fue. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces se levantó Rebeca, junto con sus sirvientas, y montando en los camellos se fueron siguiendo al mayordomo. Así fue como él se llevó a Rebeca. |
Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne.°
Y bendijeron a Rebeca y le dijeron: ¡Hermana nuestra, sé madre° de miles de millares, y que tus descendientes posean la puerta de sus enemigos!
Mientras tanto,° Isaac regresaba de una ida al pozo de Lajai-Roi,° pues él habitaba en la región del Neguev.
pero Raquel ya había tomado los ídolos y los había metido debajo de la albarda del camello, y se había sentado encima de ellos. Labán pues rebuscó por toda la tienda, pero no los halló.
Y él escribió en nombre del rey Asuero y lo selló con el sello del rey, y envió cartas mediante correos a caballo, quienes emplearon veloces corceles reales,°
Los correos, montados en corceles reales, partieron apresurados,° apremiados por la orden del rey, porque la ley había sido promulgada en Susa, la ciudadela.
Oye, hija, y mira, y aplica tu oído, Olvida tu pueblo y la casa de tu padre,
¿Ya agarran el botín y lo reparten? Un útero° o dos por cada guerrero, Paños de colores para Sísara, Recamados y bordados para cuellos de cautivas. ¡Gran botín!
Luego Abigail se levantó rápidamente y montó en un asno, y con cinco doncellas que la atendían, siguió a los mensajeros de David, y fue su mujer.
Y David los atacó desde el alba hasta la tarde del día siguiente, y no escapó ninguno de ellos, excepto cuatrocientos jóvenes que montaron en camellos y huyeron.