La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Génesis 20:14 - La Biblia Textual 3a Edicion

Entonces Abimelec tomó un rebaño y una vacada, siervos y siervas, y se lo dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y se los dio a Abraham, y le devolvió a Sara su mujer.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Entonces Abimelec tomó algunas de sus ovejas y cabras, ganado y también siervos y siervas, y entregó todo a Abraham. Además le devolvió a su esposa, Sara.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Abimelec mandó traer ovejas y bueyes, esclavos y esclavas y se los dio a Abrahán, al mismo tiempo que le devolvía su esposa Sara.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Tomó entonces Abimélec ganado menor y mayor, siervos y siervas, y se los dio a Abrahán, y le devolvió a Sara, su mujer.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y lo dio a Abraham, y le devolvió a Sara su esposa.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Abimélec tomó ovejas, vacas, esclavas y esclavos, y se los dio a Abraham. También le devolvió a su esposa,

Ver Capítulo
Otras versiones



Génesis 20:14
7 Referencias Cruzadas  

Y a Abram le fue bien por causa de ella. Y tuvo rebaño, vacada y asnos, también siervos y siervas, asnas y camellos.


Respondió° Abraham: Porque me dije: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por el asunto de mi mujer.


Y decía Abraham respecto a Sara, su mujer: Es mi hermana.° Así que Abimelec, rey de Gerar, mandó a tomar a Sara.


Devuelve ahora a la mujer de ese hombre, porque es profeta, y él orará por ti, y vivirás. Pero si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.


Sucedió en aquel tiempo que Abimelec° y Ficol, capitán de su ejército, se dirigieron a Abraham diciendo: ’Elohim está contigo en todo lo que tú haces.


Pero si aquel siervo dijera en su corazón: Mi señor tarda en venir, y comenzara a golpear a los criados y a las criadas, y no sólo a comer y a beber, sino también a embriagarse,