Éxodo 4:27 - La Biblia Textual 3a Edicion Y YHVH había dicho a Aarón: Ve al desierto al encuentro de Moisés. Y él fue y lo encontró en el monte de Dios, y lo besó. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó. Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora bien, el Señor le había dicho a Aarón: «Ve al desierto para encontrarte con Moisés». Así que Aarón fue a encontrarse con Moisés en el monte de Dios y lo abrazó. Biblia Católica (Latinoamericana) Mientras tanto, Yavé había dicho a Aarón: 'Sal al encuentro de Moisés, en el desierto. Así que partió Aarón, lo encontró en el Monte de Dios y lo besó. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh dijo a Aarón: 'Ve al desierto y sal al encuentro de Moisés'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y lo besó. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios le dijo a Aarón: —Ve al desierto, para recibir a Moisés. Aarón fue entonces a la montaña de Dios. Al encontrarse con Moisés, lo saludó con un beso. |
Y él se levantó, y comió y bebió; y con la fuerza de esa comida anduvo cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
Y Jetro, suegro de Moisés, llegó con los hijos y la mujer de éste, a Moisés, en el desierto, donde había acampado junto al monte de Dios,
Entonces Moisés salió a recibir a su suegro, se postró, y lo besó, y se preguntaron el uno al otro por su salud, y entraron en la tienda.
Pero Moisés había subido delante de ’Elohim, pues YHVH lo había llamado desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob y anunciarás a los hijos de Israel:
Y todo el pueblo contemplaba los truenos y los relámpagos, y el sonido del shofar, y el monte que humeaba. Y viéndolo el pueblo, se estremecieron y se mantuvieron lejos.
Y se levantó Moisés, y también Josué su servidor, y subió Moisés al monte de Dios.
Apacentaba Moisés el rebaño de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, y condujo el rebaño al extremo del desierto y llegó a Horeb,° monte de ’Elohim.
Entonces se apartó° de él, mientras ella decía: Esposo de sangre eres, por la circuncisión.
así que levántate, baja, y ve con ellos sin dudar,° porque Yo los he enviado.